El Gran Teatro cumpliría 80 años

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

LUGO

Manifestaciones en octubre de 1992 para evitar el derribo del Gran Teatro
Manifestaciones en octubre de 1992 para evitar el derribo del Gran Teatro Archivo

Fue inaugurado el 17 de mayo de 1940 el recinto cultural más emblemático de Lugo

24 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gran Teatro fue algo más que un recinto cultural y cinematrográfico. Fue el espacio de educación sentimental de al menos dos generaciones de lucenses que necesitaron de su escenario y de su pantalla para olvidar la vida gris que había al salir de sus puertas. Y ese cariño sigue perviviendo 80 años después de su apertura y también como añoranza de la oportunidad perdida que tuvo Lugo para tener un auditorio en el centro de la ciudad. Como explicaba en un artículo publicado en La Voz el historiador Fernando Arribas, la especulación y la desidia de los gobernantes de finales de los noventa se llevaron por delante la ilusión del auditorio, y de paso, los sueños vividos en su interior.

Fue un 17 de mayo de 1940 cuando el Gran Teatro abrió sus puertas en el solar donde en 1896 se levantó el Teatro Circo (obra del arquitecto Álvaro de Mendoza), y luego, en 1921 se denominó Teatro Principal, hasta que este cerró sus puertas en 1934. Ese mismo año el Concello ya recibía los planos para la construcción de un nuevo y moderno edificio cultural, que no vería a la luz hasta seis años después.

El autor del proyecto fue el arquitecto de la Diputación, Alfredo Vila, quien diseñó un edificio singular y con aspecto de gran aparato de radio. Su fisonomía llegó a ser atacada por algunos gobernantes de los años 90 como ejemplo de que se debería de tirar por lo feo que era: «Ese edificio horroroso que ahoga la Muralla», se llegó a decir para justificar su derribo, que comenzó a finales de abril de 1996, tras dos años sin proyecciones.

En la construcción del Gran Teatro se aprovechó el lienzo lateral y el muro de cierre del Teatro Circo, que fue el primer cine de la ciudad, con sesiones en 1897. En sus 54 años de vida como sala de cine, el Gran Teatro, como han explicados Arribas y Manuel Curiel en varios libros, tiene en su haber el estreno de hitos de la pantalla. Por ejemplo, el NO-DO aparecerá en Lugo por primera vez en esta sala, el 6 de enero de 1943. En 1956 se proyecta la primera película en Cinemascope: La túnica sagrada. En 1974 se instalan nuevas butacas y nueva decoración (llegó a tener 1.112 asientos) para acoger otro estreno: proyectores y sonido para 70 milímetros. El primer film en el que se usó fue Chacal. Además, estrenó algunas películas míticas, como Lo que el viento se llevó o Rebecca, entre otras.

Pero el Gran Teatro fue algo más que cine (sede de la Semana de Cine de Lugo). En su escenario se representaron obras de teatro, óperas, zarzuelas y espectáculos de revista y circo.

El Gran Teatro fue un modelo arquitectónico y de ocio de posguerra. En 1936 se había levantado en la Rúa Progreso-Nóreas el Cine España, obra de Maquieira; y en 1941, en la Rúa Xoán Montes, el Central Cinema, diseñado por Vila. La ciudad que fue capaz de conservar su Muralla romana no hizo lo mismo con al menos uno de sus cines históricos.