San Fernando pide a gritos la rehabilitación

La jornada de puertas abiertas permitió intuir el mal estado del centenario cuartel


lugo / la voz

El cuartel de San Fernando, que en su momento marcó el cambio entre el barroco y el neoclasicismo, está herido. Tres lustros después de que sus últimos moradores abandonasen el edificio, sus paredes piden a gritos una rehabilitación a fondo. Ayer, en la jornada de puertas abiertas organizado por el Concello para involucrar a la sociedad lucense en su reclamación para que se arregle el inmueble, se pudo observar cómo el tiempo ha empezado a hacer mella en una construcción de más de dos siglos que necesita sin demora una nueva vida.

La jornada de puertas abiertas dejó ver poco. Por motivos de seguridad, las decenas de grupos que a lo largo de todo el día visitaron el edificio, solo pudieron intuir su estado. La visita se limitaba a avanzar hasta el patio, donde se explicaba un poco de la historia del cuartel, la riqueza arqueológica que se le intuye bajo sus cimientos y su evolución arquitectónica. Un panorámica sucinta, aunque clarificadora.

Ese primer acercamiento al cuartel ya bastaba para ver que clama por la restauración y su conversión en Museo da Romanización. Los desconchados en las paredes trasladan la sensación de abandono y los cristales rotos por los que se cuelan los animales, sobre todo las palomas, suponen una amenaza silenciosa para el edificio, ya que los excrementos de los pájaros son casi corrosivos.

Pero una visita más profunda permite ver que la herida de San Fernando es más honda. Los falsos techos se han ido cayendo a pedazos y hay tramos en los que se percibe cómo la madera de la primera planta ha sido víctima del tiempo. Hace años que la instalación eléctrica no es más que un recuerdo y hay muchas partes del edificio que han tenido que ser apuntaladas. Además, necesita una limpieza muy a fondo para recuperar algo de su esplendor.

A pesar de que el aspecto general es de abandono, en el edificio se percibe parte de su nobleza. Como los arcos interiores hechos con lajas de pizarra que sirven como sostén a la estructura y que en su momento quedaron en un segundo plano. Se percibe, por ejemplo, en la habitación que acogía el bar, donde una estructura de madera que posiblemente se situaba sobre la barra tapa la belleza de la arcada.

En el edificio quedan vestigios de lo que fue, un cuartel militar. En una de las habitaciones, sobre una de las 16 catas que los arqueólogos hicieron hace unos años en busca de restos romanos, se encuentra un viejo póster de propaganda del ejército y en otra sala cuelga todavía un calendario del año 2005 que sirve para datar la fecha en la que se fueron los últimos habitantes del cuartel.

Dieciséis años de espera

El cuartel de San Fernando lleva 16 años esperando por un cambio de contenido. Fue entonces cuando el Concello lo adquirió a Defensa con el compromiso de que la Xunta se haría cargo de él para convertirlo en dotación cultural. Hubo proyectos, primero para auditorio (tirado por tierra porque el diseño era hiriente con el entorno) y luego como Museo da Romanización. Incluso se creó el proyecto, se anunció una inversión autonómica de 10 millones y el DOG anunció el contrato del proyecto básico. Pero todo quedó en agua de borrajas y el edificio sigue a la espera de un futuro mejor.

El PP habla de riesgo innecesario y de que se invirtió más en ella que en el mantenimiento

Varios miembros del grupo municipal del Partido Popular, encabezados por Ramón Carballo, acudieron ayer a primera hora para comprobar el estado de San Fernando. Tras la visita, destacaron que el gobierno se gastó más en la jornada de puertas abiertas «que todo o que leva investido a alcaldesa no mantemento deste inmoble nos últimos tres anos».

Bajo su punto de vista, «fixeron correr un risco innecesario aos que participaron nesta visita. Unha mostra de que foi un paripé é que o percorrido foi mínimo, duns metros ata chegar ao patio central, ao que nin se puido acceder». Piden a Méndez que no use maniobras políticas para confrontar con la Xunta.

El Concello organizará una segunda jornada después de que mucha gente se quedara sin entrar

Las fuerzas vivas de la ciudad acudieron a la jornada de puertas abiertas de San Fernando. La Federación de Vecinos, la Federación de Comercio, la Confederación de Empresarios -todos ellos integrantes de la plataforma en defensa del cuartel-, la presidenta de las Autónomas e integrantes de la Cohors quisieron ser partícipes de la visita al edificio de la Praza de Ferrol.

El goteo de gente que acudió a la jornada de puertas abiertas fue tal (cubrieron la visita 150 personas) que no hubo margen para que todos los que lo deseasen accediesen al lugar y el Concello ya proyecta una segunda jornada.

A los visitantes más madrugadores se dirigió la alcaldesa, Lara Méndez en el primer turno. «A resposta social a esta convocatoria demostra que é unha preocupación unánime o sentir da poboación lucense polo futuro deste inmoble como tamén o é a demanda para recuperar o proxecto, paralizado en 2013, para convertelo no gran Museo da Romanización do noroeste peninsular», dijo la regidora, que agradeció la participación de tantas personas.

Méndez confía en que la respuesta de la ciudadanía en la primera jornada de puertas abiertas haga «recapacitar» a la Xunta de Galicia -a la que el Concello invitó a la jornada por carta- y el gobierno autonómico retome la rehabilitación de San Fernando, frenada en el 2013. Por lo de pronto, el Concello ya proyecta un arreglo de urgencia que no será más que un parche temporal a la espera de una rehabilitación adecuada.

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