Ata y oculta a una perra en una finca de Taboada y mantiene al resto de canes en casa en mal estado

Colectivos animalistas instan a aplicar con dureza la Ley de Bienestar Animal y piden la inhabilitación del dueño de los animales


LUGO / LA VOZ

Ni corto ni perezoso y sin ningún tipo de remordimiento, cogió a una de sus perras, la llevó para una finca ubicada en las inmediaciones de su casa-chabola y allí le albergó su destino. Cogió una cadena metálica, amarró al pobre animal al tronco de un piorno y lo ocultó bajo un ramaje para que nadie lo viera. En esta situación, sin comida ni bebida, la perra pasó meses hasta que fue rescatada por la Guardia Civil. Los agentes del Seprona se la encontraron con severos signos de desnutrición y con el recorrido de la cadena coincidente con el diámetro de la planta del arbusto. También observaron que en el reducido espacio donde se hallaba no había vegetación y en el terreno seco tan solo había excrementos, una lata con agua turbia y un agujero que el animal había hecho desesperado en busca de alimento. «A cadela estaba mal e comía pouco», fue la respuesta que Ovidio Mosquera, de 58 años, propietario de la perra y vecino de una parroquia de Taboada, dio a los agentes tras ser preguntado por los hechos.

Pero el tema va más allá. Cuando los guardias se personaron en el domicilio del hombre, ubicado en el lugar de Curro, en la parroquia taboadesa de Meixonfrío, se encontraron en el exterior del inmueble con nueve perros, algunos en malas condiciones higiénico-sanitarias. En el interior de la casa, el individuo tenía un can.

De los perros que estaban en el exterior, cuatro de ellos eran grandes, también estaban amarrados por cadenas y lo único que tenían era un recipiente con agua turbia para compartir. Alguno de los animales presentaba úlceras con supuración.

Después de ver tal escándalo, los agentes del Seprona activaron el protocolo de actuación, dando aviso a las diferentes autoridades. Identificaron al hombre, que reconoció que los perros eran de su propiedad, y lo investigaron por un presunto delito de maltrato animal, además de imponerle seis infracciones por vulnerar la normativa de animales de compañía.

Al lugar también acudió el concejal de medio ambiente de Taboada, una veterinaria y varios agentes de Medio Ambiente.

Encerrado en la casa

Al hombre se le intervinieron dos perros, que fueron enviados al hospital veterinario Rof Codina de Lugo para tratar sus lesiones. Los otros fueron desparasitados y chipeados por una veterinaria de Taboada y pasaron a ser custodiados por el Concello. Aunque los animales siguen en la casa del investigado, un representante del concello se encarga de llevarles comida.

Personados un equipo de La Voz en la casa del investigado, en el lugar de Curro, en la parroquia de Meixonfrío, el varón estaba dentro de la vivienda pero se negó a abrir la puerta. En el exterior de la casa, perros sueltos deambulaban por la zona y algunos estaban presos a una higuera. También, varios gatos, con la cola cortada, correteaban por las inmediaciones de la casa. Encerradas en unos alpendres se encontraban cabras, gallinas y terneros. Estos últimos, aparentemente, en buen estado. El hombre, que acaba de ser investigado, tiene problemas con el alcohol y estuvo en prisión por apuñalar, supuestamente, a un hermano.

Colectivos animalistas piden inhabilitar al dueño de los perros decomisados

La coalición formada por la Asociación Animalista Libera y la Fundación Franz Weber reclaman la m´xima sanción accesoria de inhabilitación para el hombre que ocultó al perro encadenado.

Los animalistas señalan que la tenencia de un animal no es una obligación, por lo que, explican, «este individuo debería ser sometido a inhabilitación contemplada en la normativa para este tipo de casos», que puede llegar a los cinco años.

Otras de las soluciones que plantean estas organizaciones son implicar a las administraciones para que ofrezcan campañas de sensibilización y asesoramiento para tratar de evitar que se repitan este tipo de situaciones.

El hallazgo de dos perros muertos en Lugo lleva a los animalistas a pedir un registro

Tania Taboada

La mujer indicó que los canes fallecieran el pasado viernes y no sabía qué hacer con ellos

C.S.DV.F, empleada en un establecimiento hostelero de una parroquia de Lugo y propietaria de los dos perros que en la tarde del miércoles fueron hallados muertos en un estado de descomposición en un piso de Pintor Villamil, en A Milagrosa, declaró que los canes habían muerto el fin de semana y no sabía qué hacer con ellos.

La mujer, que cuando fue localizada vía telefónica por la policía local indicó que no podía personarse en el domicilio porque estaba trabajando, fue citada a declarar en Comisaría de la Policía Local como investigada por un presunto delito de maltrato animal. Tras ello, los agentes instruyeron las correspondientes diligencias para el Juzgado de guardia.

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