Una vía que es un espejo de la actividad del medio rural

La LU-122 tiene un tráfico habitual de camiones por la abundancia de granjas y de montes de los que se saca madera


VILALBA / LA VOZ

Cuando, el 11 de marzo de 1999, el consello de la Xunta anunció que se mejoraría el tramo de la LU-122 comprendido entre Cruz da Cancela (Mondoñedo) y Vilanova de Lourenzá, las cuentas todavía se hacían en pesetas. Con una inversión de 4,5 millones de euros (754 millones de pesetas de aquellos tiempos), se mejoró el firme, se suprimieron curvas y se facilitó la conexión entre Lugo y algunos concellos chairegos con la parte central de la costa.

La posterior mejora de la carretera LU-113 (Rozas-Abadín), que cuenta además con un enlace directo con la autovía del Cantábrico en la capital del municipio abadinense, hizo que el tráfico entre la ciudad amurallada y municipios como Foz o Barreiros, muy frecuentados por lucenses en verano, volviese a esa carretera y abandonase la que discurre por Cruz da Cancela.

Sin embargo, en la LU-122 se mantiene un tráfico de camiones que funciona como muestra de las distintas actividades que se conservan en el medio rural y que son la base o un imprescindible complemento de las economías de los concellos por los que discurre. Los camiones que llevan cisternas de leche son un síntoma de que la ganadería supone la base de la vida socioeconómica de A Pastoriza; los que transportan madera permiten comprobar sin mucha imaginación cómo el sector forestal ha ido ganado importancia en el municipio pastoricense o en el vecino Riotorto, por donde la LU-122 discurre en un tramo de varios kilómetros comprendido entre Bretoña y Cruz da Cancela.

Incluso se puede ver cómo otras actividades, aunque más recientes, forman parte ya del presente: un cartel colocado en ese citado tramo informa de las obras de construcción de un parque eólico, lo que implica la apertura de una pista que sale de esta carretera hacia la zona donde estarán colocados los aerogeneradores.

Curvas

La carretera tiene un firme en buen estado en líneas generales, aunque hay tramos con curvas, sobre todo entre Bretoña y Cruz da Cancela, que imponen una cierta precaución. Circulando desde Bretoña, hay una parte con dos carriles en la subida, igual que ocurre en la ascensión de Vilanova de Lourenzá hacia Cruz da Cancela.

La ausencia de baches tiene como contraste la posibilidad de niebla en esa zona, algo que a menudo obliga a cerrar la A-8 en el tramo que va de Arroxo (Lourenzá) a A Xesta (Abadín). Cerca de Cruz da Cancela hay ganado de monte, aunque no se han registrado tantos accidentes por su presencia en la calzada como sí ocurre en otras vías.

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