Mamá de 62 busca justicia para un hijo al que causaron parálisis cerebral

La médico Lina Álvarez pleitea porque, dice, le ocultaron datos de una resonancia de uno de sus hijos


lugo / la voz

La médico lucense Lina Álvarez, que fue madre con 62 años, dará a conocer en los próximas semanas en Madrid la larga lucha que mantiene para buscar justicia para su hijo que, en breve, cumplirá 30 años. Cuando estaba en el vientre de su progenitora, su cerebro fue pinchado durante una prueba de amniocentesis. El daño fue irreparable: parálisis cerebral.

Días después del cumpleaños de Exiquio, Xiquito (como le llama su madre), se celebrará en un juzgado de Madrid la vista por la demanda que Lina Álvarez interpuso «contra la Ruber, donde me ocultaron planos de una resonancia vascular en tres dimensiones que le hicieron allí». Será el próximo día 12 de junio. Esa es la razón por la que próximamente la madre lucense presentará ante periodistas de Madrid, que tanto se interesaron por ella cuando se quedó embarazada con 62 años, para contarles cuál es su lucha.

La facultativa considera que esas imágenes que dice le ocultaron, y que acabó consiguiendo, son decisivas para mostrar la lesión vascular que, dice, le fue causada cuando hace más de tres décadas realizó la prueba. Ahora tiene en su poder todas la secuencias de la resonancia y sobre una de ellas muestra como fue seccionada una arteria.

Lina Álvarez lleva muchos años de lucha por su hijo. Hizo acampadas delante de los juzgados lucenses y también en Madrid. Perdió la batalla judicial que sostuvo contra quien consideraba responsable y eso le supuso, incluso, que le embargaran el sueldo. «Aún así, saqué adelante a Xiquito y a mi otro hijo, Samuel. Ahora llegó también Linita, que es mi gran felicidad», dijo.

Ayer por la tarde no fue posible conocer la versión de la clínica madrileña. «Creo que algunos de sus responsables dicen que lo único que busco es lucrarme o enriquecerme con el asunto. Nada más lejos de la realidad porque la indemnización que me corresponda la destinaré a la creación de un centro al que puedan acudir personas con las características de mi hijo. ¡Que alguien se ponga en mi lugar! Nunca pude integrarlo por falta de ayudas económicas y apoyos sociales», aseguró. Lina cree que Xiquito es el único, «por lo que yo se», que se salvó en España tras un grave fallo en la prueba de amniocentesis.

La mamá a los 62 recordó que quiso hacer la resonancia vascular en tres dimensiones en Madrid, el único sitio donde entonces la hacían, después de que no le dieran la razón en el primer juicio. «Quise hacerla para que se viera el daño vascular causado en el cerebro de mi hijo. Nadie me la quiso hacer y por eso, por mi cuenta, la realicé en la clínica de Madrid. En vez de mandármela a mí, que era quien la había pedido y pagado, se la enviaron al pediatra de mi hijo», expresó. «El informe descartaba la lesión vascular, pero ocultaba los planos en los que se visualizaba la lesión. ¡Niegan la lesión vascular y resulta que tiene la arteria rota!», apuntó.

Lina Álvarez no tiene problemas a la hora de criticar a un sector de la clase médica a la que pertenece. Recuerda que tuvo que enfrentarse a «mentiras descaradas de algunos de mis compañeros que no tienen ni el más mínimo escrúpulo para defenderse». En este sentido recuerda que para conseguir las imágenes de la resonancia, que ahora tiene en su poder, tuvo que esperar a que la persona que hizo el informe estuviera de vacaciones. «Vencer a la calase médica es imposible», destaca. Ella, sin embargo, sigue adelante porque, expresa, solo quiere justicia para su hijo al que le arruinaron la vida, «pero ya no solo a él sino también a sus hermanos y a mí también».

«Mi niña es un ángel y lucharé por ella con 62, 72 o 95 años»

Xosé Carreira

La lucense Lina Álvarez espera dejar el hospital en breve tras ser la mamá de más edad de España

«Tranquiliña. No da ni un problema. Esta niña es un ángel. Cada minuto que pasa estoy más contenta y feliz por ser madre, aunque fuera a los 62». Es la opinión de la médica lucense Lina Álvarez, que ofrece desde la habitación del hospital Lucus Augusti en la que se encuentra ingresada después de que el lunes por la mañana le hicieran una cesárea para el nacimiento del bebé que lleva su mismo nombre.

Ayer la pequeña tomó sus dosis de biberón varias veces al día. Prácticamente no lloró durante toda la jornada. Duerme feliz en su cuna al lado de la cama en la que está su madre, a la que ya le retiraron algunos goteros que tenía conectados a los brazos. «Ahora quiero marchame para casa cuando lo crean conveniente los médicos. Comienza una nueva etapa en mi vida para luchar por mi criatura. Y lo haré con 62, 72 o 95. Y que nadie tenga duda alguna de ello porque, para ser feliz con una niña como esta, no hay edad. No le faltará de nada y no se quedará desasistida», explicó Lina Álvarez desde la habitación del hospital.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
20 votos
Comentarios

Mamá de 62 busca justicia para un hijo al que causaron parálisis cerebral