Los vecinos de la zona plantearon hacer una iglesia en el solar del vertedero


A diferencia de otras parroquias en las que apenas pasan cosas, la de Teixeiro tiene mucho para contar si alguien hiciera una historia reciente del lugar. Los vecinos pudieron presumir de tener una de las primeras áreas recreativa de la zona que, algunas tardes de verano y primavera, hicieron que la circulación de vehículos por la zona fuera mayor que por muchas calles de la ciudad.

En esa historia debe figurar el vertedero de la ciudad que generó una gran movilización vecinal en su contra. Hoy el recinto está desaparecido.

Hace ahora treinta y dos años que los vecinos libraban una dura batalla en contra del vertedero. Hubo momentos en los que se llegaron a producir enfrentamientos entre participantes en las concentraciones y miembros de las fuerzas de seguridad.

El pleno de la corporación municipal aprobó el emplazamiento en el lugar de lo que el equipo de gobierno local vendía como «uno de los vertederos más modernos de España». Decía el alcalde de entonces, Vicente Quiroga y algunos de sus concejales que una pala extendía la basura y seguidamente pasaba una máquina «provista de unos dientes de 18 centímetros de largo» con los que trituraba la basura.

Los parroquianos llevaron al asunto a las más altas instancias judiciales. A mediados de marzo de 1987, Tejerina (la persona que ejerció como portavoz vecinal), decía que los vecinos «tienen el inmenso placer de comunicar a toda la población la sentencia del Contencioso de Madrid inherente al demagógico pleno del Ayuntamiento de Lugo, celebrado el 18 de febrero de 1982, que anula la instalación del vertedero controlado de residuos sólidos urbanos en el lugar de Teixeiro». Decía que esa decisión «evita la comunicación de las aguas que beben los vecinos y supone la salvación de los lagos de Teixeiro».

En ese momento, los vecinos anunciaron que en las inmediaciones donde pensaban hacer el vertedero levantaría una iglesia o ermita en honor a San Lourenzo «al que queremos convertir en patrono de nuestros montes». «No queremos basurero. Déjennos vivir tranquilos. Queremos vacas y aperos, no albardas de pollinos», dijo en su momento Tejerina. Finalmente acabaron teniendo vertedero.

«No queremos basurero ni albardas de pollinos, queremos vacas y aperos»

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Los vecinos de la zona plantearon hacer una iglesia en el solar del vertedero