El Lugo quiere resucitar en Oviedo

LUGO

CARLOS CASTRO

Los rojiblancos pretenden recuperar el buen tono fuera de casa que mostraban hace un mes

03 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Las recientes visitas a Soria y Mallorca fueron un desastre para un Lugo que este domingo a partir de las 18.00 horas tratará de reencontrarse a sí mismo en el partido que disputará ante el Oviedo en el Nuevo Tartiere.

Los rojiblancos, según jugadores y cuerpo técnico repitieron hasta la saciedad durante la semana, tienen la obligación de volver a ser el equipo sólido en defensa y con chispa en ataque al que todos los equipos temían cuando les visitaba y que desapareció tras la visita a La Rosaleda.

La cita ante un Oviedo que está arrasando en el 2019 con un fútbol alejado de la vistosidad, pero efectivo, no parece la más adecuada para que los lucenses recuperen las buenas sensaciones, pero también es cierto que en Segunda cualquier cosa es posible como se demuestra cada fin de semana y por lo tanto un triunfo visitante no supondría la gran sorpresa que muchos piensan.

Las asignaturas en las que los gallegos tienen que progresar para no regresar de vacío de la cita de esta tarde son muchas, pero la más importante es parar la sangría de goles que están recibiendo en cada ocasión en la que se alejan de la ciudad de las murallas. Por si fuera poco, van a tener enfrente a un rival cuya principal virtud es sacar el máximo partido a las acciones a balón parado, justo el principal tendón de Aquiles de los del Ángel Carro en las últimas entregas.

El principal enemigo en ataque será un viejo y querido conocido, el delantero Joselu, pichichi de los rojiblancos en su segunda temporada en el club y que no regateó elogios para sus ex compañeros, de lo que dijo que no iban a descender seguro. La otra amenaza tiene también pasado lucense, el defensa Carlos Hernández, letal cada vez que se suma a las acciones de estrategia.

Anular las múltiples virtudes del cuadro astur y aprovechar las propias, sobre todo la velocidad y el desborde de los centrocampistas rojiblancos, especialmente Lazo, será la clave para que el Lugo inicie la reconquista de la tranquilidad en un feudo muy próximo a casa del que si logran regresar victoriosos abrirían la puerta a sumar dos victorias consecutivas esta temporada, ya que la de dentro de una semana la tienen garantizada al medir sus fuerzas con el Reus.

Los visitantes afrontan esta cita con espíritu de revancha debido al aciago recuerdo del partido de la primera vuelta en el que los astures dieron un auténtico repaso a los gallegos, situación que ahora los de Monteagudo tratarán de revertir devolviéndoles la moneda.

Respeto entre Monteagudo y Anquela

Los problemas de las últimas salidas tienen que quedar en el olvido tras el partido de Oviedo, en el que Monteagudo cree que su equipo recuperará el buen tono que perdió hace semanas. «Se que podemos volver ser la versión buena, la de Osasuna, Málaga...ese equipo fuerte, solvente y sólido. No nos da miedo salir de casa».

El potencial del rival y su buen estado de forma no es un secreto para Alberto Monteagudo. «El Oviedo es un equipo duro al que un cambio en un momento complicado le salió bien. Tienen un entramado defensivo fuerte que busca incapacitar al rival, que nunca pierde el sitio».

El trabajo semanal fue positivo y anima al preparador rojiblanco a pensar que el Nuevo Tartiere será un punto de inflexión para su equipo. «Queremos recuperar las sensaciones que ya hemos tenido en campos importantes y este lo es. Al equipo lo veo bien y estoy convencido de que vamos a dar la versión buena fuera de casa y no la de las dos últimas salidas», manifestó Alberto Monteagudo.

El técnico adelantó que no está dispuesto a realizar muchos cambios, algo que confesó que solo hizo debido a las bajas de las últimas jornadas, y alabó la capacidad del equipo para recuperarse anímicamente. «La expresión de la cara de la gente esta semana ha sido diferente, la de quien ha superado dos momentos difíciles y ha llegado a luchar por ganar. No soy muy amigo de muchos cambios cuando la gente me transmite cosas buenas», explicó Alberto Monteagudo.

Por su parte, Juan Antonio Anquela, mostró su respeto por su rival de esta tarde, a pesar del opuesto momento de forma en el que están actualmente ambos conjuntos. «Todos los partidos hay que tratarlos desde el respeto, y además el Lugo es un equipo capacitado para ganar aquí, como cualquiera. Y eso es lo que me preocupa, porque les estoy viendo jugar y lo están haciendo mucho mejor de lo que dicen sus resultados».

El temperamental preparador oviedista conoce perfectamente los entresijos de la Segunda División y por ello no es de extrañar que manifestara que «tenemos que basarnos en el respeto al rival, a la categoría, y a partir de ahí competir cada partido como si fuera el último. En esta categoría te puede ganar cualquiera, en cualquier momento y cualquier campo. Cuando durante una semana no estás metido en el partido, no intentes hacerlo el día que se juega», sentenció.