Lugo, la ciudad tranquila que vivió una noche de tumulto, cuchilladas y botellazos

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La fiscalía pide 50 años de cárcel para tres acusados de apuñalar a una mujer y dos hombres en junio de 2017

15 nov 2018 . Actualizado a las 13:17 h.

La madrugada del 18 de junio de 2017, el casco viejo de la capital lucense se convirtió en un campo de batalla. A eso de las 4.30 horas explotó un rápida ola de violencia desatada por la intervención de tres jóvenes agresivos, armados, todos o alguno, con cuchillos. Aquella noche hubo cuatro heridos; una mujer resultó con lesiones muy graves por apuñalamiento, dos hombres sufrieron también en sus carnes el filo del acero y otro, uno de los agresores, recibió un golpe en la cabeza que lo dejó tumbado en el suelo. Ayer comenzó el juicio en la Audiencia Provincia, y la fiscalía pide penas de cárcel que suman 53 años para los cuatro acusados: tres hombres, dos de ellos hermanos de origen argentino, y una mujer. El presidente del tribunal, Edgar Fernández Clos, aprovechó la declaración por videoconferencia de un testigo para recomendarle: «Vuelva usted por Lugo, que hay un ambiente muy bueno y muy pacífico habitualmente». Dos de los acusados (el tercero no quiso declarar), trataron de justificar los incidentes en la necesidad de defensa por su parte.

Todo empezó en un pub de la Rúa Falcón. Los tres varones acusados, según la fiscalía, tras haber tenido un enfrentamiento en el exterior del citado local, se marcharon y volvieron armados con cuchillos.

De los testimonios escuchados ayer se infiere que en medio de la refriega que se organizó, resultó herida muy grave por arma blanca una mujer, que trataba de defender a un amigo que había sido derribado y que estaba siendo agredido. También este hombre sufrió lesiones por arma blanca, así como otro que acudió en su ayuda. Los tres encausados acabaron huyendo, pero uno de ellos sufrió en encontronazo con alguien que dio con él en el suelo a la altura de un pub de la calle Catedral. El controlador de accesos de este local fue herido por una mujer en un brazo con un vaso, cuando trataba de evitar que una multitud golpease al caído: la mujer se sienta en el banquillo, pero ya llegó a un acuerdo para compensar al lesionado: 3.000 euros, de los que entregó 1.000.