La acusación privada pide 4 años de cárcel para un hombre por lesionar a otro en un ojo

La fiscalía solicita una multa de 2.700 euros e indemnizaciones por 6.450


El día de fin de año de 2015 no fue un buen día para un ciudadano español y otro de origen marroquí que se pelearon, a eso de las ocho de la tarde, en un bar de la avenida de A Coruña. Ayer se sentaron los dos en el banquillo en la Audiencia Provincial, acusado el primero de un delito de lesiones, y, el segundo, de uno de maltrato de obra. El marroquí quedó libre de cargos y el español se enfrenta a una petición de la acusación particular de cuatro años de prisión y una indemnización que supera ampliamente la que solicita la fiscalía, que totaliza 6.450. Además, la acusación pública pide una multa de 2.700 euros.

El letrado del acusado de origen marroquí, que, a la vez, ejercía la acusación particular en su nombre, señaló al inicio de la vista que en el atestado no figuraba la denuncia previa contra su patrocinado, condición esencial para acusarlo de maltrato de obra. Confirmada la no existencia de la denuncia, el presidente del tribunal comunicó a este acusado que podía abandonar la sala, si bien debería de esperar para comparecer como testigo.

Cuando llegó el momento, el ya único acusado explicó que esa tarde había quedado en el bar con unos amigos. Coincidió con el que sería su oponente, y, parece que después de un intercambio de palabras, ambos se enzarzaron en una rápida pelea. El acusado aseguró que el otro contendiente agarró un taburete de barra y quiso golpearlo con él: lo esquivó y agarró el taburete. Forcejearon, cayeron al suelo y, en cuanto pudo, se soltó y se marchó. Camino de su casa, lo abordaron los agentes de policía.

Distinta versión

El testimonio del hombre que quedó libre de cargos difiere del ofrecido por su rival. En síntesis, dijo que fue insultado y que hubo mención a su procedencia y a su madre. Aseguró que estaba sentado, que fue empujado y que cuando estaba en el suelo, recibió puñetazos en la cara, a los que debe las lesiones en un ojo. Negó haber amenazado con un taburete al hombre que se quedó solo en el banquillo de los acusados. Tras el incidente, y fuese cual fuese la causa, sufre fotofobia y tiene pupila asimétrica. El tribunal le pidió que se acercase para comprobar si, efectivamente, como resultado de las lesiones le había quedado una deformidad en la pupila. Después de pedirle que se situase del mejor modo posible con relación a la luz, procedieron al examen desde sus respectivas sillas.

Por videoconferencia declararon la dueña del bar. Manifestó que en el transcurso de la riña, tiraron un banco, se rompieron cristales y le cayeron a ella. Aseguró que no vio cuál de los dos lanzó el taburete. Tampoco vio al acusado propinando puñetazos al otro. Eso sí, indicó que cuando el ciudadano de origen marroquí se levantó del suelo se quejaba de dolor en un ojo. No escuchó el insulto de tipo xenófobo con respecto a su lugar de procedencia.

Mientras la fiscalía aplicó el tipo básico para el delito de lesiones, la acusación particular, ejercida por Gerardo Pardo de Vera Posada, aplicó el tipo agravado, porque considera que su patrocinado sufre una deformidad a causa de los golpes.

Sonido

El funcionamiento del sistema de videoconferencia en la sala de vistas de la Audiencia es mejorable. Ayer se puso de manifiesto en varias ocasiones. Dado que resultaba difícil que una parte se entendiese con la otra, fue necesario en algún momento que tanto el presidente de la sala, como la fiscala y los abogados elevasen el tono. El presidente, Edgar Amando Fernández Clos, con buen humor, comentó que el sistema de videoconferencia ahorra dinero a la administración de Justicia, pero acaba con la voz.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

La acusación privada pide 4 años de cárcel para un hombre por lesionar a otro en un ojo