Rescatan de entre la maleza más de veinte bodegas centenarias en Negueira

Están en el lugar de Sanformar, a cinco kilómetros de la capital municipal, donde ya no vive ninguna persona


El núcleo de Sanformar, a unos diez minutos de trayecto desde Negueira de Muñiz, es singular. Tiene solo una casa (deshabitada) pero conserva al menos una veintena de bodegas centenarias, algunas de las cuales están cubiertas por la maleza. Resultaban desconocidas en la zona, pero la Asociación Polo Desenvolvemento de Negueira (ADN) decidió, al saber de su existencia, su rescate y puesta en valor al considerarlas de gran interés etnográfico.

En alguna de estas construcciones aún se conservan restos de algún bocoy donde se guardó el caldo conseguido con las uvas de los viñedos plantados en las laderas del río Navia, sobre los recodos que forma el embalse de Salime. Varias bodegas están en un estado bastante aceptable pero otras, en cambio, se vinieron abajo porque llevan años sin ningún tipo de uso y la vegetación las fue invadiendo poco a poco.

La ADN considera de vital importancia salvar y dar a conocer estas construcciones. En los últimos días limpiaron el acceso principal a las mismas y en las próximas horas llevarán a cabo más trabajos de desbrozado para realzar estas construcciones y darlas a conocer con la celebración, el sábado, de la I Xornada da Vendima.

El edil socialista y presidente de la ADN, Luis Río Muíña, desconocía la existencia de tal número de bodegas. Cuando acudió a la zona con algún especialista fue informado de que el grupo de inmuebles puede ser de los pocos que hay en la provincia. En este sentido, el concejal hizo referencia al conjunto de Vilachá, en Pobra de Brollón. En este núcleo las construcciones están restauradas y en las mismas se celebra anualmente una feria dedicada a los caldos de la zona. En Negueira, dice el edil, rescatan las desconocidas construcciones y tratan de ponerlas en valor aunque no sea posible, al menos de momento, la reconstrucción de muchas de ellas.

Río Muíña, recuerda los datos recogidos por el Catastro de Ensenada que establecía en el contorno unas noventa hectáreas dedicadas a vid. La producción vinícola en la zona, con un microclima especial, está en franca recuperación por la iniciativa de algunos viticultores que tratan de que los vinos producidos en la comarca tengan una denominación de origen. Además, apostaron por algunas variedades propias. La blanca legítima y los tintos verdello, serodo y mencía, son las tres variedades más relevantes de la zona en la que, desde hace ocho años, se celebra una feria anual. En la última edición participaron 14 viticultores y fueron consumidos más de 250 litros.

Luis Río destaca la manera en la que tuvieron que ser preparadas algunas bodegas. Quienes las construyeron labraron, en algunos casos, grandes tramos de roca. Además, la retirada de la maleza permitió conocer la existencia de un acceso por el que únicamente podían circular carros. Sus roderas aún se conservan marcadas en algunos tramos de piedra.

Las construcciones fueron quedando abandonadas paulatinamente a medida que sus propietarios fallecieron y no hubo una continuidad en la producción de vino en las laderas cercanas a las construcciones que, a partir de ahora, podrían ser un reclamo más para el turismo de esta zona con grandes atractivos y en la que hay diversas iniciativas en marcha.

Un espantapájaros el último «habitante» de Sanformar

Según Google, Sanformar, el lugar donde se encuentran las bodegas, está a 5,1 kilómetros de Negueira de Muñiz. El itinerario lleva hacerlo en coche diez minutos. El acceso al sitio se efectúa a través de un camino sin asfaltar, pero transitable para un vehículo.

En el núcleo solo hay una casa que dejó de estar habitada hace ya mucho tiempo. En la zona recuerdan que el último morador de Sanformar fue Evaristo un hombre que acabó quedando solo en el lugar al que acudían los propietarios de las bodegas después de las vendimias para pisar la uva y guardar los caldos para todo el año.

En la actualidad el último «habitante» es un espantapájaros que quedó en un terreno. Al fondo del mismo hay una vista espectacular del núcleo de Entralgo y justamente enfrente, en la otra orilla del embalse se encuentra Ernes. 

PISADO, BAILE Y MERCADO TRADICIONAL

El descubrimiento de las bodegas centenarias es uno de los actos principales de la I Xornada da Vendima que se celebra en San Formar el sábado, entre las diez y media de la mañana y la una y media de la tarde. Está prevista la asistencia de representantes de colectivos relacionados con la conservación del patrimonio y también algunos historiadores. El programa contempla la celebración de un mercado de productos locales, una exhibición de pisado tradicional de uvas, una visita a las bodegas, degustación y baile tradicional gallego a cargo de los integrantes de Antaruxas e Sorteiros de A Fonsagrada. En principio, dos cosecheros se unirán a esta celebración en la que habrá puestos de venta de pan, empanada y otro tipo de comestibles. Los organizadores esperan la presencia en las actividades previstas de numeroso público.

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