Un portero con el fútbol en las venas

Segunda A Roberto Fernández cumplirá 400 partidos como profesional si juega con el Lugo ante el Rayo


lugo / la voz

Los futbolistas son cada vez más divos y es complicado moverlos de su pedestal, por eso encontrar a alguien como Roberto Fernández (Chantada 1979), accesible a todo el mundo, amante de la vida familiar, hombre de club y con el deporte rey fluyendo por sus venas resulta edificante.

El portero del Lugo es a sus 39 años todo un veterano y su dilatada carrera profesional de 16 años un ejemplo para cualquier valor de la cantera que empiece su carrera. El cancerbero siempre mantuvo que cuando sienta que no puede dar el máximo bajo los palos lo dejaría. La verdad es que todavía está perfecto en el plano físico, pero tiene prácticamente decidido colgar los guantes con 39 años al final de esta temporada para incorporarse al cuadro técnico del cuadro rojiblanco. Antes de que llegue ese momento vivirá un fin de temporada especial, ya que el próximo sábado si Francisco Rodríguez decide que defienda la portería lucense en Vallecas cumplirá 400 partidos como profesional.

Roberto comenzó a jugar el fútbol primero en las calles de Chantada y después en el campo de Sangoñedo, defendiendo los colores de la SD Chantada, equipo con el que nunca perdió la relación, lo mismo que con su lugar de nacimiento, ya que allá donde va alardea de haber nacido en la ribera del Asma.

El Celta se fijó en él para incorporarlo a su cantera y con el filial del equipo vigués alcanzó uno de sus primeros éxitos, el ascenso a Segunda B.

La siguiente estación en su carrera fue Gijón para militar en el Sporting, conjunto que le concedió la oportunidad de estrenarse en el fútbol profesional. Era el año 2002 y el guardameta debutó en un partido de Segunda A en el campo del Badajoz en el mes de junio. Su estreno no pudo ser más feliz, ya que los asturianos ganaron el partido y él logró mantener su portería a cero.

Gijón fue su destino más prolongado, ya que estuvo en esta ciudad durante seis años en los que tuvo la oportunidad de disfrutar del ascenso del cuadro astur a Primera División.

El siguiente paso en su prolífica carrera deportiva fue a otro conjunto histórico del fútbol español, el Osasuna, en el que militó durante dos temporadas.

En el año 2010 deja la capital navarra para cruzar toda España e incorporarse a la disciplina del Granada, equipo en el que también vivió un exitoso periplo, alcanzando con los andaluces el ascenso a Primera División. Roberto militó en el cuadro nazarí hasta el año 2015, convirtiéndose en un jugador muy querido por los aficionados.

En el año 2015 determinó incorporarse al equipo de su provincia, el Lugo, con la intención de disfrutar con su gente de sus últimos años como profesional y quedarse como técnico cuando decida colgar los guantes. En una reciente entrevista no dudada en afirmar sobre su presencia en el cuadro rojiblanco que «para un chantadino es un orgullo jugar en el equipo de su provincia».

En su dilatada trayectoria, el guardameta ha cosechado importantes éxitos a nivel colectivo e individual. A los ascensos ya mencionados hay que sumar la consecución del trofeo Zamora como portero menos goleado de la categoría en el año 2006. También tiene en su palmarés haber sido considerado el mejor jugador de Segunda División en una ocasión.

El mejor registro para valorar a un portero son las ocasiones en las que logra mantener su portería a cero. En el caso del chantadino, consiguió mantener su portería impoluta durante 831 minutos, más de nueve partidos seguidos, cuando militaba en el cuadro gijonés. 

Preparación para el futuro

En todos estos años, Roberto no ha descuidado su preparación técnica para el futuro. La prueba es que dispone de la titulación máxima como entrenador, por lo que podría dirigir a cualquier equipo, con el valor añadido de que también tiene la titulación específica para preparar porteros.

En el ámbito personal, la mejor prueba de su caballerosidad es que en un año en el que su técnico decidió apostar por Juan Carlos como titular en la liga, Roberto nunca esbozó ni una mínima queja y no solo eso, sino que se convirtió en el máximo valedor de su compañero, con el que mantiene una relación muy estrecha

Barcelona y Atlético perdieron recientemente a dos de sus símbolos, Iniesta en los culés y Torres en los madrileños. El Lugo se quedará posiblemente sin un gran portero, pero tendrá una contraprestación, ganará un preparador que tiene mucho que aportar, técnica y humanamente.

399

Total

Encuentros que jugó como profesional

131

Primera División

Partidos en la máxima categoría

268

Segunda

Presencias en la liga de plata

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