El conflicto entre Campos y Martínez en Suplusa se lleva por delante la RPT

Los votos en contra del PP y del alcalde de Becerreá impiden sacar adelante el acuerdo del gobierno con los sindicatos


Minutos antes de que comenzase el pleno ordinario de ayer se vivía en el ambiente de San Marcos que se estaba gestando una tormenta política. Los gestos son importantes y la llegada del gobierno provincial desordenada y con Martínez sin estar al lado de Darío Campos, además de las declaraciones previas del vicepresidente sobre Suplusa, anticipaban que la aparente entente dentro del grupo socialista podía saltar.

Y así fue cuando se debatió la RPT que venía avalada por todos los sindicatos (algo que ni Besteiro consiguió en sus ocho años de mandato) y con los informes favorables de los técnicos. Campos decía antes de entrar en el pleno que confiaba en su aprobación. Casi un trámite. Se basaba en el acuerdo sindical y en que en la aprobación inicial en diciembre el BNG votó a favor y el PP se abstuvo, mientras que en la comisión informativa del jueves PP y BNG se abstuvieron. Esa combinación de votos llegaba para su aprobación. Lo que sí sabía el presidente es que su compañero de mesa iba a oponerse, alegando, según explicó Campos al terminar el pleno, posibles repercusiones legales ante la amenaza de una denuncia. Martínez, siempre dispuesto a atender a la prensa y a dar todas las explicaciones, ayer prefirió declinar una explicación de su voto.

En lo que sí fue claro el presidente de Suplusa es precisamente en defender las competencias del organismo provincial en la gestión de las residencias y en la contratación de las personas que fueron seleccionadas para trabajar (ayer un grupo se manifestó ante la fachada de San Marcos) y volvió a sembrar las dudas acerca de una posible privatización de las residencias y del beneficio «que alguén vai a sacar con iso».

Los asistentes al pleno sabían que la situación de enfrentamiento en las filas socialistas a cuenta de Suplusa podía saltar antes o después en público, y ayer fue en el debate de la RPT. Los populares pidieron que el documento se retirase hasta que se aprobasen los presupuestos del Estado «e teña seguridade xurídica e se atendan todas as reclamacións que se presentaron», con la amenaza de votar en contra si se mantenía. Campos pidió un receso de cinco minutos para que su grupo debatiese qué postura tomaban. Los diputados del PSOE salían del plenario y Martínez se quedaba en su asiento, mientras la diputada de Economía, Mayra García, le hacía gestos para que acudiese a la reunión socialista, algo que finalmente hizo aunque su voto era contrario. El gobierno de Campos discutió y barajó a puerta cerrada, pero a la vista, las distintas posibilidades y al final se impuso el criterio del diputado que defendió la RPT, Miguel Ángel Sotuela, y se llevó a votación, siendo rechazada por PP y Martínez (su voto no era decisivo) y con la abstención del BNG y el sí de diez socialistas.

Fue un recuento de manos alzadas que recordaba a los inicios del mandato, pero en un contexto diferente, y es que ahora quedan 13 meses para las elecciones municipales. Buena prueba fueron el resto de votaciones del pleno, donde se dieron todas las combinaciones posibles, incluido BNG y PP juntos contra el PSOE.

El gobierno provincial ya anunció que buscará con los sindicatos la fórmula legal para que se aplique la RPT, pero siempre tendrá que regresar al pleno, y en ese momento las miradas estarán de nuevo puestas en Manuel Martínez.

Las centrales sindicales «non aceptan ser moeda de cambio de liortas políticas»

Las centrales sindicales que apoyaron la RPT que ayer se rechazó en el pleno (UGT, CC.OO., CSIF y CIG) recordaron que el documento fue un acuerdo unánime de la mesa general de negociación y que fue aprobado inicialmente en diciembre por el PSOE y el BNG y con la abstención del PP. Las centrales sindicales señalan que se presentaron unas treinta reclamaciones individuales sobre puestos de trabajo concretos, de las que fueron estimadas total o parcialmente el 50 %.

«Os sindicatos asinantes do acordo non entendemos o cambio de criterio político ao respecto da aprobación definitiva da RPT, na que só cumpría debater as alegacións antes sinaladas, tendo en conta que na aprobación inicial ningún grupo político votou en contra da RPT que contaba con todos os avais legais», señalan los sindicatos.

Y añadieron en un comunicado enviado a los medios: «Non estamos dispostos a aceptar a utilización das melloras do persoal da Deputación como moeda de cambio nas liortas políticas, non se pode poñer en risco un acordo que supón a mellora da maioría da plantilla, despois de moitos anos de recortes».

Exigen a los diputados provinciales «coherencia á hora de votar sobre asuntos que afectan o persoal. Non se pode atacar ao equipo de goberno dándolle unha patada no cu aos traballadores, que son os únicos prexudicados con estas decisións».

Medidas legales

Por otra parte, los cuatro sindicatos manifestaron que estudiarán todas las medidas legales para la aplicación efectiva de la RPT ayer tumbada en el pleno. Se abre el plazo de un mes para volver a debatir el documento laboral en la mesa general de negociación.

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