El juzgado investiga a los okupas que dejaron caer el perro por la ventana

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Pilar de Lara los citó para declarar y prohibió que puedan visitarlo en el Rof Codina

11 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La titular del Juzgado de Instrucción número 1, Pilar de Lara, llamó a declarar en calidad de investigados a la pareja de okupas que habitaban en Camiño Real un piso desde el que un perro se cayó en la noche del pasado sábado y se rompió el fémur. El lunes por la mañana la pareja tendrá que comparecer en el juzgado para explicar cómo es posible que un perro de gran tamaño se caiga fortuitamente por una venta que no tiene ni balcón ni plataforma alguna en donde el animal pudiese estar asomado. La vivienda ocupada en Camiño Real tiene las típicas ventanas de guillotina que en su parte inferior disponen de un ala fija que no se puede abrir. Es decir, son ventanas cuyo alféizar es bastante alto (como se observa en la foto donde están midiendo los agentes) por lo que parece difícil que un perro pueda caer.

 

Caso curioso

 

Nadie sabe cómo ocurrieron los hechos porque el sábado por la noche nadie vio ni oyó nada en la calle hasta que alguien llamó alertando de que había un perro herido en la vía. Y allí estaba el animal, en el suelo, con un fémur roto por la caída; pero al parecer nadie vio esa caída, así que los agentes de la Policía Local llamaron a la Protectora y recogieron al animal para llevarlo al hospital Rof Codina. Allí quedó ingresado el domingo, y el lunes la pareja de okupas parece que se presentó en el hospital veterinario para llevarse al perro. Y aquí parece que empezaron los problemas legales, porque el animal no tiene chip, es decir, está ilegal, y probablemente no se le podría haber entregado a nadie que simplemente dijese ser su propietario. Y sobre todo, dejar marchar a un perro del hospital con un hueso roto, llevado por personas que probablemente no dispondrían de medios para someterlo a los cuidados necesarios o a una intervención quirúrgica.

Por ello, la jueza De Lara prohibió que el perro pueda ser visitado por nadie en el hospital veterinario, incluida la pareja que dice ser propietaria y que el lunes tendrá que comparecer a declarar. Además, la jueza también pidió los datos de los profesionales que habían entregado el perro en el hospital público veterinario.

Ayer fue imposible conocer la versión del Rof Codina sobre estos hechos a pesar de las insistentes llamadas de La Voz.

Ayer, un nuevo auto de la jueza ordenó a la Policía Local realizar nuevas pesquisas sobre el caso y por la mañana los agentes, como se ve en la foto, acudieron al lugar para tomar medidas de la altura de la ventana del segundo piso desde donde cayó, y otros detalles.

Los posibles casos de maltrato animal son muy graves desde la reciente aprobación de la Lei de Benestar Animal de Galicia. En el artículo 4.14 de la citada ley se dice que «se considerará maltrato cualquier conducta que cause al animal, directa o indirectamente, dolor, sufrimientos o daños evitables, tanto físicos como psíquicos o la muerte, sea por acción o por omisión».

El maltrato es (artículo 40), una infracción muy grave, que, según el artículo 41, da lugar a multas que oscilan entre 501 y 5.000 euros.

La Policía Local cortó los enganches ilegales de la casa de donde cayó el perro después de recogerlo, pero la pareja de okupas volvió a piso al poco tiempo tras recoger al animal en el Rof Codina. Por eso, el pasado jueves tuvieron que volver los agentes para realizar los atestados que les pidió el juzgado y retirarles de nuevo el perro, y se encontraron otra vez con ellos dentro y la casa con luz. Tuvieron que acudir varias patrullas para desalojarlos ante la posibilidad de resistencia, y tras hacerlo pudieron comprobar que habían vuelto a enganchar ilegalmente la luz eléctrica al tendido.