Pasión por los viejos autos convertida en negocio

La empresa, que se instala en Friol, ofrece los vehículos en alquiler y un taller especializado de reparación

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La empresa de Friol Bullcars Classic La empresa se inaugurará este viernes

lugo / la voz

El empresario Javier López García, consciente de que la pasión por los vehículos clásicos está creciendo y de que muchas personas ven en su adquisición un valor seguro para invertir, pondrá en marcha en Friol, el viernes próximo, Bullcars Classic. Las ventajas que le ofreció este concello para instalarse -entre ellas la exención del pago del impuesto de circulación a los vehículos de más de 25 años- fueron decisivas a la hora de que López García eligiera la sede desde donde gestionará el alquiler de su veintena de vehículos fabricados antes de 1990 para eventos, rodaje de películas, bodas, traslados al aeropuerto y para la organización de rutas. Esta actividad ya lleva tiempo desarrollándola, pero pretende ampliarla, con la puesta en marcha del Bullcars Club, una sociedad de amigos de este tipo de vehículos.

El empresario lucense no descarta trasladar en un futuro a Friol el taller en el que actualmente repara los motores, que conlleva en muchas ocasiones buscar recambios originales que están ya descatalogados. En él también restaura interiores, tapicerías, cromados, chapa y pintura y el sistema eléctrico. Las instalaciones, según López García, cuentan con mano de obra especializada en la mecánica de coches clásicos, con un departamento para la homologación de accesorios y para la tramitación de placas históricas, dadas las ventajas que supone disponer de ellas, entre otras la revalorización del precio.

Javier López lleva más de 30 años en el sector del automóvil y, según asegura, su vida profesional está ligada a los clásicos desde que compró su primer Seat 600. En su flota de 26 coches para alquilar y vender -el más caro está valorado en 60.000 euros- que expondrá desde el viernes en Friol, figuran dos de esta marca y modelo. Sin embargo, las joyas de su colección, que ha ido adquiriendo y reparando a lo largo de los últimos tres años son una Chevrolet GMC Apache de 1959; un Ford Mustang de 1966; un Cadillac Fleetwood y varios Porche 928. Los vehículos los ha localizado en diferentes puntos, algunos de ellos con necesidades urgentes de restauración. Los que compró más lejos proceden de los Estados Unidos. Recientemente viajó a una feria especializada del sector en Alemania, donde existe un mercado muy amplio. «Había -dijo López, que sigue buscando modelos para ampliar su exposición- más de cincuenta coches que sobrepasaban el millón de euros».

Los integrantes de la flota de Bullcars Classic se pueden alquilar desde 250 euros al día, hasta 1.000, dependiendo de la marca y del modelo, según señaló Javier López. Los podrán usar en eventos como bodas, pero también estudia diseñar rutas turístico-gastronómicas de un día o de un fin de semana, dirigidas a empresas para que las incluyan, entre otros, como incentivo para sus directivos, o para convenciones, con una sección dedicada al ocio.

Una de las rutas más consolidadas es la de Ribeira Sacra, con parada en la bodega de Vía Romana, que pretenden realizar al menos dos veces al año.

Un valor seguro

«Mucha gente -señaló López García- ha visto en los coches clásicos un negocio y los adquieren como inversión de futuro. Se trata de un bien garantizado porque escasean y se acaban», apostilló. Hoy día se pueden adquirir desde 1.000 euros. Restaurarlos es otra historia. Hay modelos en el mercado que superan el millón de euros.

«Ahora mismo -apuntó el empresario lucense- un vehículo clásico tiene numerosas ventajas como la exención en el impuesto de circulación en algunos concellos y con 25 años los seguros son más baratos. Es posible encontrarlos en el mercado desde 40 euros al año». «Los que tienen la placa histórica -añadió- solo tienen que pasar la ITV cada cuatro o cinco años, dependiendo del modelo».

Javier López sostiene que el valor de este tipo de coches está subiendo y sus propietarios están en contacto para poder disfrutar de ellos en ruta. De ahí la idea de montar el club, con la finalidad no solo de captar a aquellos que ya tienen un auto de este tipo, sino también de ofrecerlos en alquiler. «Pueden participar en las rutas que organizaremos, la próxima antes de Navidad y seguro que si se sienten bien conduciendo, repetirán».

Las joyas de la exposición. El favorito de Javier López es una Chevrolet GMC del año 1959, que adquirió en Estados Unidos. También hay en la nave un Ford Mustang del año 1966, varios Porche y un Cadillac Fleetwood. Todos ellos se pueden alquilar e incluso adquirir. El más caro: 60.000 euros.

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