Sacerdotes gallegos con Confesor Go: «El cura tiene que estar en el móvil»

La «app» localiza a religiosos disponibles para confesar; José Antonio Adrio y Alberto Diéguez esperan a los fieles en Lugo y Ourense


ourense, lugo / la voz

Dos sacerdotes -uno en Ourense y otro en Lugo- se han sumado en Galicia a Confesor Go, la aplicación que permite tener localizados a religiosos disponibles para confesar en el entorno más cercano. De descarga gratuita, empezó a funcionar ayer en toda España, pero el escaso conocimiento de la iniciativa y los fallos del programa impidieron su estreno real. Los que mejor saben cómo fue ese primer día de actividad son José Antonio Adrio y Alberto Diéguez, religiosos de la comunidad que ya están geolocalizados.

A Alberto Diéguez la apertura oficial de la aplicación lo pilló en un día ajetreado. Era la fiesta de su parroquia, la Inmaculada Concepción de Ourense. Con todo, intentó hacer alguna prueba. Fue infructuosa, aunque ya lo sospechaba. «En Android funciona para que los sacerdotes puedan activar que están disponibles para la confesión; pero en el de Apple, que es el que yo tengo, aunque los usuarios pueden bajársela, todavía estamos a la espera de que autoricen la aplicación; así que yo no puedo acceder a la parte que está abierta solo para nosotros para poner que estoy activado», señala.

Cree que la iniciativa es positiva. «El tiempo dirá si tiene futuro o no, pero es otra forma de ofrecer un servicio que puede ser útil en un momento dado a las personas», opina. Él conoció la idea a través de un tuit del propio creador, el sacerdote Ricardo Latorre, y se animó a participar. «El cura tiene que hacerse presente y estar donde está la gente; y si vas por la calle te das cuenta de que la gente va mirando constantemente el móvil, y yo creo que el cura también tiene que estar metido en el móvil», indica este sacerdote de 45 años que ha sido de los primeros de su gremio en Galicia en estar activo en Facebook y Twitter.

En esta última red lleva más de diez años y tiene unos 3.000 seguidores, entre ellos Barack Obama. «Al principio, como era muy raro ver un cura en Twitter, había gente a la que le chocaba y cuestionaba para qué estaba allí. Ahora ya es más habitual y yo soy de los que creen que las redes sociales y las nuevas tecnologías nos pueden servir para mucho», relata.

No tuvo tanto éxito con las redes que creó para su parroquia debido a la edad media de los fieles, pero él no se rinde. «No tienen muchos seguidores, pero sirve; cuelgo avisos o actividades programadas en la parroquia. A veces la gente critica a la Iglesia porque en realidad no conoce todo lo que hace. Y esta es una manera más de acercar esa labor», opina.

Además de participante, Alberto Diéguez está en la aplicación como colaborador-notario para Ourense. «Nuestra tarea es ayudar en la identificación de los sacerdotes que solicitan darse de alta en el proyecto para evitar que pueda hacerse pasar por cura quien no lo es. Lógicamente, el creador de la aplicación no puede conocer a todos», apunta.

José Antonio Adrio, párroco en la iglesia lucense de San Pedro, es otro de los dos sacerdotes que gestiona la aplicación. Otros cuatro curas de la provincia de Lugo están también a la espera de incluirse en esta nueva iniciativa.

Una forma de conectar

Este religioso, de 40 años, ve la iniciativa como una forma maravillosa de acercarse a la ciudadanía, sobre todo a los jóvenes: «Queremos estar a la última y acercar la misericordia a los fieles. Los curas también nos modernizamos en esta sociedad de las nuevas tecnologías». Según explicó, el objetivo principal de esta plataforma es que los curas se sumen a esta aplicación para que los ciudadanos sepan la hora y el lugar exactos donde se encuentran sacerdotes confesando.

Una vez ubicado el sacerdote, este decidirá el lugar donde se llevará a cabo el sacramento. «Puede que el cura se encuentre en un parque, caminando, tomando un café o en la iglesia. Una vez que se le acerque el interesado y le diga que quiere confesarse, el sacerdote elegirá el lugar oportuno para llevar a cabo la confesión», explicó el padre Adrio, quién mostró en su iPhone particular cómo se maneja la aplicación.

«En la propia aplicación existe un mapa en el que aparecen todas las ubicaciones de los sacerdotes que en ese momento están disponibles para escuchar confesiones. Al tocar sobre cada ubicación aparece el nombre del sacerdote, su año de nacimiento y de ordenación y la dirección del lugar en el que está confesando. Si el cura está reconciliando en un lugar público abierto, también se mostrará una fotografía del sacerdote», explicó.

Además, añadió que al tocar sobre el nombre del cura, la dirección o el icono, se puede obtener la distancia que separa al usuario del sacerdote, así como el trayecto más corto para llegar hasta al destino seleccionado. Esta plataforma está disponible en versión beta para Android y también en la App Store.

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