La red viaria estatal tiene en Lugo diez puntos peligrosos en invierno

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

LUGO

SUSO VARELA

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28 nov 2016 . Actualizado a las 07:56 h.

Las carreteras y autovías que pasan por Lugo y dependen de la red estatal tienen diez lugres que están considerados potencialmente peligrosos en invierno por la formación de capas de hielo o la acumulación de nieve. Los lugares que están incluidos en esa lista son la autovía del Noroeste (A-6), la del Cantábrico (A-8) y la de Lugo a Santiago (A-54), así como las carreteras N-VI, N-634, N-640, N-540 y N-120.

La A-6 es una de las vías que destaca sobre el resto porque tiene dos tramos con esta consideración: uno va del kilómetro 428 al 438, en Pedrafita, con una altitud máxima de 1.050 metros; y el otro, del kilómetro 529 al 540, en Guitiriz, con una altitud máxima de 527. El tramo complicado de la autovía del Cantábrico (A-8) es el que va de Arroxo (Lourenzá) a A Xesta (Abadín), conocido por los numerosos cortes derivados de la presencia de niebla, que son especialmente densos en el entorno del alto de O Fiouco (A Pastoriza): son 16 kilómetros (del 536 al 552), con una cuota máxima de 698 metros. El tramo peligroso de la A-54 está entre los kilómetros 7 y 17, en O Picato, en donde se llega a circular por una altitud máxima de 681 metros.

Como la A-6, la N-VI, cuyo trazado discurre bastante próximo, tiene dos lugares de especial riesgo, aunque más cercanos entre sí que los de la autovía: son los que van del kilómetro 432 al 437 ?Pedrafita? y del 464 al 469 ?Campo de Árbol (Becerreá); en el primero se alcanza una altitud de 1.099 metros, y en el segundo se llega a circular por una cuota de 794.