«El dinero se contabilizaba para el alcalde pero dudo mucho que fueran para él»

 Un socio de la grúa de Lugo, que acudió a declarar ante la jueza, volvió hablar hoy a la salida del juzgado sobre el dinero que pagaban en B


El principal testigo de la Pokémon, el asturiano José Luis Álvarez, en su declaración de más de dos horas ante la jueza Pilar de Lara, volvió a indicar que dinero de la contabilidad B de la empresa  Cechalva, concesionaria de la grúa, se consignaba como pago al alcalde de Lugo en contraprestación por la adjudicación del servicio.  «Uno de los socios encubiertos es Javier Reguera que decía que había que pagar 2.000 euros. Yo no sé si los pagaba al alcalde, a Liñares o se quedaba con ellos, pero está claro que se contabilizaba en la caja B como pago al alcalde, según las instrucciones de Javier Reguera, que yo dudo mucho que fueran para el alcalde»,expresó el imputado a la salida de su declaración. «Lo que si está claro es que yo nunca pagué al alcalde; que lo llevaba (el dinero) Javier Reguera de la caja, seguro. De lo que hacía con él tendrá que responder él y no yo», apuntó

El abogado que ayer representó al regidor lucense en la declaración dijo que, esta vez, el testigo no había incriminado al alcalde «sino todo lo contrario». El letrado madrileño explicó que Álvarez no tiene ninguna prueba de lo que dice «y ahora ya está dudando, al decir que duda que los pagos fueran para Orozco». Recordó el abogado madrileño que Álvarez basaba sus afirmaciones «en lo que le dijo Reguera». «Ratificó sus declaraciones, pero mostrando esa duda. Desde luego el señor López Orozco no percibió ningún céntimo como ya así ratificó Vigilancia Aduanera en un informe», destacó.

El principal testigo de la Pokémon declaró que, por orden de uno de los socios, se consignaban aportaciones de 2.000 euros ya que, según le explicaron, sino pagaban mordidas no habrían logrado la concesión. Transcurrido el tiempo, en la contabilidad de la empresa apareció la siguiente anotación: Pago XXX 2.000 euros. El testigo asturiano explicó que entendía que ese pago podría ser para el alcalde. Incluso en algún momento uno de los socios le sugirió que ocultara cualquier papel o documento sobre esa presunta consignación.  Álvarez aclaró que se sacaba dinero de las arcas de la empresa para el pago de facturas ficticias y después se hacían ingresos en la denominada caja B. Presuntamente con el dinero negro pagaban las presuntas mordidas, los sueldos de los socios y las horas extras de los trabajadores. 

También volvió a relatar de forma pormenorizada como presuntamente hicieron la vista gorda en el Concello ante determinados incumplimientos de las instalaciones de la grúa. Confirmó, además, que se hacían facturas falsas para justificar combustible que las grúas no llegaban a consumir porque no tenían actividad. A las cuentas de la empresa, significó, también le cargaron facturas por la compra de televisores y trabajos de construcción y pintura en la casa de alguno de los socios.

 «Uno de los socios encubiertos es Javier Reguera que decía que había que pagar 2.000 euros. Yo no sé si los pagaba al alcalde, a Liñares o se quedaba con ellos, pero está claro que se contabilizaba en la caja B como pago al alcalde, según las instrucciones de Javier Reguera, que yo dudo mucho que fueran para el alcalde», ha expresado. «Lo que si está claro es que yo nunca pagué al alcalde, que lo llevaba (el dinero) Javier Reguera de la caja seguro. De lo que hacía con él tendrá que responder él y no yo», apuntó.

Álvarez, advirtió que no tiene miedo, «ni al alcalde, ni a nadie» ante posibles denuncias o querellas que ya en su momento la Audiencia Provincial frenó. «Si tuviese miedo no hubiera venido aquí», advirtió.

También recordó que la primera declaración que hizo fue voluntariamente en 2011. «Llamé por teléfono diciendo que quería testificar que era un socio de Cechalva y la jueza me llamó al día siguiente y testifiqué. Y a raíz de ahí fui imputado como administrador de Cechalva, que eran cuatro administradores», relató a la salida.

El abogado de Álvarez, Fernando de Barutell, dijo que su cliente «está colaborando con la justicia desde el principio de la investigación». Luego añadió: «Entendemos que en su momento el fiscal lo tendrá no en cuenta, sino muy en cuenta, a la hora de rebajar una posible petición de pena, en el caso de que la haya. Cuando lleguen el momento de las acusaciones veremos de lo que se le acusa al señor Álvarez y, sobre todo, la rebaja que tiene en la pena, que entendemos que tiene que ser muy sustancial porque si no fuera por mi cliente no existiría la Operación Pokémon», puntualizó.

«Toda la declaración de hoy giró todo en la mercantil Cechalva y a raíz de esa mercantil son los presuntos pagos que se le hacían al alcalde de Lugo de dos mil euros mensuales, algo que así viene reflejado. Otra cosa es que en el momento procesal se pueda probar o no probar, o haya otras pruebas que a lo largo del procedimiento puedan coadyuvar a dicha manifestación», destacó.

El alcalde de Lugo había dicho horas antes de la declaración sentirse  con un «estado de ánimo extraordinario» ante la declaración prevista del fundador de la empresa Cechalva, José Luis Álvarez. «Un estado de ánimo extraordinario sabendo que teño moitisimo que hacer y espero que la xustiza resuelva todo positivamente e demuestre mi inocencia», señaló tras firmar un convenio con Mapfre y Feafes en el Ayuntamiento de Lugo.

Dijo también que el testigo «pode dicir o que estime oportuno». «Tanto en canto se poda referir a miña persoa só pode dicir unha cosa, que nunca recibín ningún sobre», ha abundado Orozco.

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