Piden 7 años para un fonsagradino por tener 12 detonadores en casa

lugo / AGENCIA

LUGO

También le hallaron una pistola antigua totalmente inservible

30 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Volvió de nuevo al banquillo. Esta vez para responder por tenencia ilícita de armas y explosivos. El fonsagradino Manuel López Bermúdez, de 57 años, actualmente en prisión, se enfrenta a una petición de siete años más por parte del fiscal lucense. Fue juzgado ayer en la Audiencia Provincial de Lugo. En su historial delictivo constan varios hechos que dieron lugar a sentencias con imposición de prisión.

El 17 de noviembre de 2007 fue llevado a cabo un registro en su domicilio, sito en Vilamaior de Trobo. Fue ordenado mediante un auto del Juzgado de Instrucción de A Fonsagrada. Durante el mismo apareció una pistola semiautomática Star del modelo 1919, del calibre 6,35 milímetros. El arma no tenía número de identificación.

Pero, además, aparecieron 12 detonadores. Según el fiscal, el acusado no dispone de licencia para el porte de armas, ni tampoco autorización para almacenar en su casa explosivos. El acusador estima que han de imponérsele dos años y medio de cárcel, por un delito de tenencia ilícita de armas y cuatro y medio por los explosivos.

En el transcurso de la vista que tuvo lugar ayer, prestaron declaración varias personas citadas por el fiscal como testigos, entre ellos varios guardias civiles.

El acusado reconoció que tenía en su casa tanto la pistola como los detonadores y a ambas cosas no les dio demasiada importancia.

«Jugaba con ella»

En cuanto a la pistola le contó al tribunal que se encontraba en su casa desde pequeño y que jugaba con ella desde que tenía cuatro años. La utilizaba para hacer surcos en la tierra porque el arma no funcionaba. Estaba totalmente oxidada.

«Non disparaba porque, a maiores de estar totalmente enfurruxida, faltáballe o gatillo e non tiña ningún tipo de cargador», puntualizó Manuel López Bermúdez cuando el fiscal le preguntó por los hechos. Este fonsagradino dijo que últimamente ya no sabía ni donde estaba el arma.

En cuanto a los detonadores explicó que pertenecían a una empresa para la cual trabajó durante mucho tiempo. «Non sabía nin que estaban na miña casa», puntualizó.