«Fun a unha reunión do PC en Francia nun camión da carne»

En los años 60 coordinó el partido en Lugo y fundó CC.?OO.


lugo/la voz.

Los desplazamientos camuflados, los mensajes en clave y las citas en las trastiendas no fueron solo cosa de la resistencia francesa ni del cine de Melville. A comienzos de los años 60 Jorge Castro García, lucense de pura cepa, realizó en un camión de transporte de carne parte del viaje a París para asistir a una reunión del Partido Comunista de España. Regresó como coordinador en la provincia de Lugo. Al año siguiente repitió el viaje y le encomendaron montar el sindicato Comisiones Obreras. Tenía el carné número 8 del partido en Galicia, pero cuando llegó la democracia llegó también gente nueva con ganas de figurar, porque ya no resultaba peligroso, y Castro se fue desvinculando de la militancia, que no de las ideas políticas.

«Para ingresar no PC fíxeno a través de un señor que estivo moito tempo preso, Carballeira, co que eu tiña algo de contacto aínda que non sabía que era o responsable aquí». Jorge Castro era hijo de un albañil de izquierdas, que aunque no militó en ningún partido durante un tiempo se tuvo que marchar de casa y refugiarse en una aldea. El hijo tampoco militó hasta 1960, pero se consideró de izquierdas desde joven.

«Fun o primeiro en poñer en marcha o sindicato Comisións Obreiras, aínda que publicamente foron outros os que saíron na prensa, sin ser certo». Cuando llevaba dos o tres meses militando en el Partido Comunista, Carballeira lo mandó a París a la reunión en la que le encomendaron llevar las riendas en la provincia. «Fun á reunión en Francia nun camión da carne dunha empresa que facía o transporte para Abella, na que eu traballaba». Le pidió al dueño del camión que lo llevase como acompañante diciéndole que pretendía ir de visita a Barcelona. Desde allí pasó a Andorra porque solo era necesario presentar el carné de identidad. En este principado pasó dos días en casa de unos amigos que, como él, habían pertenecido a Cántigas e Frores, y cuando llegó desde Madrid un contacto cruzaron clandestinamente la frontera de acuerdo con los minuciosos planes del partido. «Non sei nen por onde nos cruzaron e no coche iamos varios camaradas, un deles era o famoso Julián Grimau, aínda que eu non o coñecía». En el encuentro en París participaron pocas personas y entre ellas estaban Santiago Álvarez y Azcárate.

Al año siguiente ya tenía pasaporte y pudo viajar en tren como un turista más. En aquel segundo viaje tuvo la ocasión de conocer a Dolores Ibarruri, Santiago Carrillo y a los restantes dirigentes del comunismo español, con los que siguió coincidiendo en bastantes ocasiones más durante el franquismo. En Francia se hospedaban y reunían en casas de camaradas o en una residencia de los comunistas franceses. «Daquela o partido estaba bastante máis organizado ca hoxe». Ahora está apartado de todo, aunque cuando inauguraron la nueva sede acudió.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos

«Fun a unha reunión do PC en Francia nun camión da carne»