El autor donó la pieza a un convento de la Praza Maior en el que sus dos hijas eran monjas


El investigador e historiador Adolfo de Abel Vilela da testimonio de la estrecha relación que tuvo el arquitecto Domingo Antonio de Andrade con la ciudad amurallada. Al parecer, dos de sus hijas, Josefa Ignacia e Isabel María ingresaron como novicias y fueron monjas en el convento de las Agustinas Recoletas de Lugo, creado en torno al año 1660 en la actual Praza Maior.

En una de las visitas que realizaron a Lugo, el arquitecto y su mujer fundaron una cofradía en honor de la Santa Esclavitud de María, a la que donaron, entre otros, el retablo conocido como La Esclavitud o Huida a Egipto, que la diócesis acaba de rescatar, tras pasar «dormido máis de cen anos», como destaca el delegado de Patrimonio, César Carnero. De esta manera, el convento de las Agustinas fue derribado en el año 1840, tras la desamortización de Mendizábal.

Tras el derribo del convento

El retablo de Andrade y uno gemelo, que es obra de un seguidor, fueron trasladados entonces a la capilla de San Roque, donde estuvieron hasta mediados del XX. Desmontados, fueron llevados al Museo Diocesano, donde han permanecido hasta la actualidad.

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El autor donó la pieza a un convento de la Praza Maior en el que sus dos hijas eran monjas