El Nacional solicita a la FIFA que impida al Deportivo hacer fichajes


El Nacional de Montevideo está dispuesto a todo para cobrar los 550.000 euros (91,5 millones de pesetas) que reclama al Deportivo en concepto del traspaso de Munúa al club coruñés pactado en el verano del 2003. Por este motivo ha pedido a la FIFA que bloquee la cuenta de fichajes del club coruñés de manera que la entidad que preside Lendoiro no pueda oficializar inscripciones de cara al próximo ejercicio (temporada 2009-2010) hasta que haya satisfecho la deuda.

De momento, el máximo órgano balompédico mundial no ha trasladado la orden a la Federación Española de Fútbol, que es quien finalmente debe tramitar las fichas de los jugadores.

De producirse este hecho, no sería la primera vez que el Deportivo se encuentra ante una dificultad de este tipo. Con anterioridad, el Alavés por una deuda de 480.000 euros derivada del traspaso de Bodipo, y Diego Tristán que denunció ante la AFE ya consiguieron bloquear durante algunos días las contrataciones. En ambos casos, el club coruñés alcanzó un acuerdo y pudo incorporar futbolistas en el plazo previsto.

A pesar de la solicitud, la FIFA no suele ser partidaria de este tipo de concesiones hasta que la Cámara de Resolución de Disputas se pronuncie en los contenciosos, algo que todavía no ha sucedido.

Por este motivo, el club uruguayo trata de abrir otras vías que le garanticen el cobro, aunque sean lentas. Así, ha puesto el caso en manos de un importante despacho de abogados español para que interponga una demanda civil contra el Deportivo.

Esta medida fue adoptada después de que el presidente de la entidad charrúa, Ricardo Alarcón, y el responsable jurídico, Guillermo Pena, visitaran A Coruña el pasado mes de marzo.

Reunión en A Coruña

En aquel momento se entrevistaron con Lendoiro, y el máximo responsable del Nacional abandonó el encuentro anunciando que el Deportivo le había pedido un nuevo aplazamiento de los pagos y que en unos días regresaría Pena a A Coruña para recoger los pagarés.

Sin embargo, eso nunca se produjo, ya que tras estudiar el caso y consultarlo con su junta directiva, Alarcón decidió no aceptar estos pagarés. «La fórmula difería demasiado en el tiempo», explica el abogado de la entidad.

Gustavo Munúa aterrizó en A Coruña en el verano del 2003, momento en el que firmó un contrato con el Deportivo por seis temporadas. El precio del traspaso se fijó alrededor del millón y medio de euros. Seis años después, Ricardo Alarcón se queja de que Augusto César Lendoiro todavía no ha hecho frente a un tercio del montante económico total, algo que considera «imperdonable».

Pese a los continuos retrasos del dirigente coruñés, Alarcón ha tratado de evitar recurrir a la Justicia ordinaria, alegando que «nunca gusta pleitear con un club amigo como es el Deportivo». Sin embargo, la falta de entendimiento con la directiva coruñesa le ha llevado a tomar esta decisión.

«Somos un club humilde que con mucho trabajo estamos consiguiendo mantener la cuenta de deudas a cero. Por eso pedimos que los demás hagan lo mismo y nos gusta que aquello que es nuestro nos sea pagado», sentencia Alarcón.

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