La variante de Rozas se abre parcialmente tras casi dos años de obras de reforma


Los automovilistas que circulaban ayer por la mañana por Rozas se encontraron con la novedad de la apertura de los tramos que estaban en obras en esa zona, en la que limitan los municipios de Castro de Rei y Lugo y en la que confluyen las carreteras N-640 (Barres-Vilagarcía de Arousa) y LU-113 (Rozas-Abadín). La novedad se produce tras algo más de año y medio de obras y 24 meses después del anuncio de adjudicación del Ministerio de Fomento: los trabajos fueron encomendados a la empresa Comsa en 2,4 millones de euros.

Por ahora es solo una apertura parcial, ya que aún está pendiente, entre otras cuestiones, el carril que conectará directamente con la LU-113 al tráfico que circula por la N-640 desde Meira. Según averiguaciones de este periódico, todavía se requerirán varias semanas de trabajo antes de que esté listo.

El tráfico que circula de Lugo hacia Asturias, Meira o A Mariña usa una circunvalación de nueva construcción que va del kilómetro 79,5 al 81,2 y que supone, como ya anunció Fomento en enero del 2006, una de las principales características de la obra. El tráfico que procede de Lugo y quiere incorporarse a la LU-113 para dirigirse hacia Castro de Ribeiras de Lea y Abadín usa también una parte del trazado de esa variante, aunque luego debe girar a la derecha para acceder a una rotonda, que también deberán utilizar los que se desplacen a Duancos y Orizón.

El tráfico que procede de Meira y quiere tomar la LU-113 se encuentra por ahora, mientras no esté listo el nuevo ramal, con una señal de stop, pues confluye con los vehículos que se incorporan a la LU-113 procedentes de la N-640 tras haber girado en una rotonda.

Lo que ha quedado superado es el cruce anterior, que obligaba a los automovilistas procedentes de Lugo a realizar una maniobra en el medio de la calzada para incorporarse a la LU-113.

Hacia la costa

A media mañana de ayer aún se observaban los trabajos de colocación de señales para orientar a los automovilistas. En cualquier caso, los trabajos influyen en conductores que circulan del interior hacia la costa, dado que la N-640, además de conectar Lugo con Asturias, es una vía muy usada para enlazar la capital de la provincia con municipios como Ribadeo, Barreiros y Foz.

Ese tráfico circula por la N-640 hasta Paraxes (A Pastoriza), en donde toma la LU-122 hasta Vilanova de Lourenzá para incorporarse a la N-634. El creciente uso de esa carretera está relacionado con el mal estado del tramo de la LU-113 comprendido entre Moncelos y Abadín, que reduce el uso de una de las vías de conexión más directa entre el interior y A Mariña.

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