Esta vez se le ve decidido, quizá porque es un asunto sobre el que ya llovió mucho y nada germinó todavía. El alcalde de Lugo, José López Orozco, está dispuesto a abrir negociaciones en cuanto terminen las fiestas patronales con los demás ayuntamientos del antiguo partido judicial para conseguir la propiedad del edificio de la antigua prisión provincial; si esta vía no da fruto a corto plazo, el Ayuntamiento tomará la senda de la expropiación. Así lo asegura el presidente de la corporación municipal. El aspecto exterior de la antigua prisión provincial es manifiestamente mejorable. En su interior tiene su sede el servicio municipal de arqueología. Muchos han sido las ideas que hasta ahora se han barajado para rehabilitar y dar nuevos usos al veterano edificio. Pero hasta el momento no cuajaron. Intentos También hubo ya algunos intentos de negociación, más formales que reales. El cambio en las corporaciones municipales propiciado por las más recientes elecciones locales puede facilitar que haya acuerdo. Eso es lo que quiere el alcalde de Lugo, José López Orozco, que ayer aseguró que reabrirá la conversaciones con los demás titulares del inmueble en cuanto pasen las fiestas patronales de Lugo, que traen muy ocupados a los miembros del gobierno local. La posibilidad de que si no hay acuerdo, el Ayuntamiento opte por la vía de la expropiación ya se barajó en alguna otra ocasión. Pero esta vez es la definitiva, o así se deduce de lo que indica el presidente de la corporación municipal lucense. El Concello, como era de esperar, ha vuelto a presentar una iniciativa para que reciba financiación en el marco del plan Urban, un empeño en el que fracasó en anteriores ocasiones. De dicho proyecto parecen formar parte la antigua prisión y su entorno. Antes o después tendrá que ser adoptada una solución urbanística para la plaza de A Constitución y la actual estación de autobuses. En todo caso, la propiedad compartida de la antigua prisión provincial no es la mejor condición para diseñar proyectos para este edificio. Hace años, arquitectos lucenses elaboraron un amplio trabajo sobre este edificio para que el Ayuntamiento pudiese optar a una línea de financiación que se abrió para la recuperación de edificios de prisiones. El asunto, como tantos otros relacionados con este inmueble, quedó en agua de borrajas. La propiedad de la antigua cárcel es una cuestión que en más de una ocasión se ha vinculado a la posible comarcalización del parque de bomberos de Lugo. Quizá es una posibilidad que aún sigue abierta. Compromiso electoral En todo caso, parece que el alcalde tiene prisa por sacar adelante un viejo proyecto, que es también un claro compromiso adquirido en la pasada campaña electoral. En el programa del PSOE se señala explícitamente: «Rehabilitación e recuperación do cárcere vello». En el mismo compromiso programático, los socialistas confirmaban lo que ya había anunciado con anterioridad López Orozco: la rehabilitación de la cárcel supondrá la desaparición del adosado (propiedad del Ayuntamiento) que es la sede de la Policía Local. Este cuerpo, según el compromiso adquirido por el PSOE, será dotado de una nueva sede en los terrenos de la antigua Frigsa, si bien mantendrá una oficina en el centro urbano. Estos compromisos figuran en el apartado del programa del PSOE titular Políticas de servizos xerais, coordinación administrativa e seguridade . La situación del edificio lo convierte en marco privilegiado para usos de muy diferente tipo, y de modo especial los relacionados con actividades culturales y sociales. La urbanización de los terrenos del entorno del Seminario Mayor, que ha creado un espacio peatonal entre los dos edificios, realza y revaloriza la antigua prisión.