La falta de ayuda económica para solucionar los desperfectos que el tiempo provocó en el actual monasterio de Sarria, causa la indignación entre frailes y vecinos
09 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.En el monasterio de Santa María Magdalena, ubicado en el concello de Sarria, crece la indignación entre los frailes por el mal estado en el que se encuentra el patrimonio cultural y artístico del convento. Situado en pleno camino de Santiago, a unos doscientos metros entre el hospital de San Lázaro y el puente Da Áspera, se trata de un monumento arquitectónico de cierta relevancia, que en la actualidad se encuentra prácticamente abandonado al paso del tiempo.
El monasterio está abierto al público, de forma gratuita, de diez de la mañana a la una del mediodía, y de cuatro y media a siete de la tarde. Pero además, cada Semana Santa desde hace ocho años, es utilizado por los niños del colegio de los alrededores para representar la pasión de cristo, que en más de una ocasión se ha visto pasada por agua debido al mal tiempo. «El monasterio siempre está a disposición de todos los ciudadanos, sin embargo, la mayor parte de los proyectos previstos para su rehabilitación llevan años parados. No entiendo esta falta de interés si se tiene en cuenta que el convento es una parte fundamental de la vida de Sarria», indicó el fraile Andrés.
Desde hace varios inviernos, las fuertes lluvias y la humedad del clima, provocó que las bovedillas y los falsos techos estén muy deteriorados, lo mismo que sucede con la capilla mayor. El problema es más serio de lo que parece, ya que algunos de los cuadros y tapices tuvieron que ser retirados por el mal estado en el que se encontraban. Una pérdida importante para el convento, teniendo en cuenta que algunas de las imágenes superan los cien años de antigüedad.
Aunque la mayoría de los frailes son conscientes de que no pueden hacer frente a los gastos que supondrían todas las reparaciones necesarias, no comprenden porque no han recibido ningún tipo de ayuda oficial. «Si en otros monasterios de la zona, como el de Samos, sí se invierten cantidades importantes de dinero para su rehabilitación, no se porqué el de Santa María Magdalena está abandonado. Será que San Benito es más importante», afirmó uno de los frailes del convento.
Nuevos proyectos
El convento necesita una labor de recuperación que actúe en tres frentes: las bovedillas, el falso techo, y una correcta instalación eléctrica. Los frailes son conscientes de que la reparación de los retablos y zonas como el recibidor o la entrada, son necesidades de carácter secundario. A pesar de todos estos problemas, ninguno de los frailes ha planteado la posibilidad de cobrar entrada a público.
Aún así, hay que señalar que en su momento, la Xunta de Galicia realizó trabajos significativos, como la limpieza completa de la fachada o la renovación de la cubierta del convento.
A día de hoy, el monasterio se encarga de la renovación de la biblioteca de la comunidad, donde aún se guardan intactos valiosos ejemplares, y de la conversión de varias habitaciones del claustro superior en capilla de la comunidad privada. Precisamente, durante las obras en la biblioteca se encontró oculto un entarimado completo de madera de castaño, seguramente el primitivo del monasterio.