La seis La entrega de los premios del concurso internacional de fotografía de la Muralla se convierte en un canto a esa especialidad artística y a las posibilidades de Lugo
24 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.A Lugo se le reconoce su origen romano, que es tanto como decir que los emperadores tuvieron poder sobre aquella población nacida cerca de un río. También se conoce la posterior importancia de los obispos, que dejaron una perceptible huella en la urbe. Pero también hay que admitir el poder de los «señores da luz», expresión usada ayer por el periodista Xulio Giz en la entrega de los premios del primer certamen internacional fotográfico de la Muralla, que organizó la Xunta Giz, que ejerció de secretario del jurado, manifestó que la iniciativa había servido para dar una visión «nova e diferente» de la ciudad y del monumento. El delegado provincial de la Consellería de Cultura, Comunicación Social e Turismo, Antonio Calvo , destacó que la idea había surgido en vísperas de cumplirse cinco años de la obtención del título de Patrimonio de la Humanidad y que esa distinción había servido para que la ciudad y su monumento fuesen más conocidos. También destacó la repercusión de Lugo en los últimos tiempos el director xeral de Patrimonio, Ángel Sicart , quien además recalcó que la construcción más famosa de la ciudad no era sólo un imprescindible testimonio del pasado sino un motivo de inspiración para creadores artísticos. El concurso contó con tres premios, dotados con sendas gratificaciones de 18.000, 12.000 y 6.000 euros: el primero fue para los ourensanos Rubén Vilanova y Xoel Gómez por el trabajo Fiestra lucense ; el segundo, para el madrileño José María Mellad o por Muralla y ciudad , y el tercero, para el coruñés José Vázquez Caruncho por As portas do amor . También se entregaron seis accésits, por los que Xulio Villarino , José Gago , Damián Varela , Julián Menéndez , Gustavo Cabo y Juan Adrio recibieron sendas gratificaciones de 1.500 euros. Cada participante entregó diez fotografías. Las imágenes premiadas se exhibieron durante la entrega de premios, que se celebró en el salón de actos de Caixa Galicia, y sirvieron para mostrar a los asistentes las particulares visiones de Lugo obtenidas por sus autores. Cada una de las imágenes muestra una visión diferente de la ciudad, y suscita en quien las contempla un sinfín de sensaciones, como si más de 2.000 años de historia se resumiesen en un segundo en nuestras retinas.