Fueron identificados por la Policía Nacional y citados a declarar en la comisaría Los autores pusieron en peligro a automovilistas que pasaban por la calle San Eufrasio
18 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?os vándalos callejeros parece que no se toman descanso ni en pleno mes de agosto. Tres jóvenes fueron identificados por efectivos del sector segundo de proximidad del Cuerpo Nacional de Policía como autores de destrozos en el mobiliario urbano. Durante la madrugada del pasado día 9, supuestamente se dedicaron a arrancar papeleras colocadas en la calle Montero Ríos y también en la Plaza del Conde de Fontao, en las inmediaciones de la estación de Renfe. No contentos con ello, se colocaron sobre el puente de Carlos Azcárraga, que supera la vía férrea para comunicar con As Gándaras, A Campiña y el Sagrado Corazón, y las arrojaron sobre la calzada de la calle San Eufrasio. La acción puso en peligro la seguridad del tráfico en dicha vía, aunque en aquellos momentos era escaso. De los tres jóvenes, uno de ellos es menor de edad. La policía les citó para que acudiesen a declarar a la comisaría lucense como paso previo a ser objeto de un juicio rápido, según informaron diversas fuentes. El Concello de Lugo, al igual que otros de Galicia, se enfrenta a un problema que le ocasiona cuantiosas pérdidas como consecuencia de los desperfectos ocasionados al mobiliario urbano y a las señales de tráfico durante los fines de semana. Los malhechores o bien arrancan las papeleras y las dejan tiradas en el lugar o, por el contrario, tienen la ocurrencia de prenderles fuego, lo mismo que a los contenedores. Ambos hechos motivan que el personal del servicio de recogida de basuras tenga que pasarse horas colocando los recipientes y que los bomberos tengan, incluso, que hacer salidas. Hay también casos en que los violentos la emprenden con las señales verticales. Responsables de la Policía Local informaron que algunos se emplean con tanta vehemencia con ellas que, o aparecen arrancadas de cuajo, o dobladas. En ocasiones llegaron soldarlas o a amarrarlas con cemento pero de nada sirvieron estas medidas. Durante el pasado curso escolar también hubo daños en los árboles de las calles del centro. En Bispo Aguirre arrancaron uno, lo mismo que en la avenida de A Coruña. El expositor de restos arqueológicos existente en lasp roximidades de la puerta de la Ruanova, por otra parte, apareció destrozado y también pintarrajeado en varias ocasiones.