La oficina de rehabilitación controla 64 edificios lucenses

A. MORALES LUGO

LUGO

Una gran parte de los inmuebles están en situación de ruina La oficina municipal de rehabilitación está haciendo una campaña de control de edificios en la zona afectada por el plan especial del casco histórico, a raíz de la cual ha abierto ya 64 expedientes urbanísticos, un treinta por ciento de ellos a causa de la situación de ruina en la que se hallaron los inmuebles. La rúa Nova y la ronda da Muralla son las calles que más inmuebles tienen en estas condicones.

28 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La oficina de rehabilitación está haciendo un control de los edificios de la zona PÉprÍ, que por el momento arroja resultados espectaculares: 64 expedientes abiertos. La lista de edificios es la siguiente: uno en la calle San Marcos y otro en la plaza de Santo Domingo; dos en Campo Castillo, San Roque, San Froilán y San Pedro, respectivamente; tres en las calles Nóreas y Raíña; cuatro en Armanyá, Falcón, Miño, plaza Maior, carril das Flores, travesía do Miño y Tinería; seis expedientes en la ronda da Muralla y nueve, en la rúa Nova. Las causas por las que fueron abiertos estos expedientes son muy diversas, según explicó el edil delegado de Urbanismo, José Ramón Gómez Besteiro. Entre éstas, las principales: porque los propietarios no cumplieron órdenes de ejecución emitidas por el Ayuntamiento, porque un control visual puso en evidencia el mal estado del inmueble, o porque los vecinos o los propietarios denunciasen el estado de ruina. En todo caso, el 30 por ciento de los expedientes se corresponden con edificios en situación de ruina; el resto, en su mayoría, con la comprobación de si se han cumplido o no las distintas órdenes de ejecución emitidas por los técnicos municipales, por cuestiones como arreglar un tejado, un canalón, un balcón, o simplemente por lo que se denomina ornato público. Esto quiere decir que la administración local puede obligar a que se tomen medidas para el mantenimiento de edificios en buen estado. El concejal Gómez Besteiro, que no quiso concretar qué edificios podrían estar en situación ruinosa, dado que los expedientes aún se están tramitando, explicó que hay cuatro categorías en la declaración ruinosa, de muy distintas consecuencias. A saber: económica o técnica, y en ambos casos cabe tomar medidas puntuales para evitar riesgos de desprendimientos, o inminente o urbanística. En estos casos, el propietario del inmueble debe optar por derruir el inmueble o rehabilitarlo, si se encuentra protegido por el plan especial para el casco histórico.