Una fiesta que se conserva en dos lugares y en la que confluían varios rituales


Según un trabajo realizado el año pasado por Xurxo Ayán, miembro del Laboratorio de Arqueología y Formas Culturales, aunque la tradición de celebrar hogueras en la cima de los castros fue una práctica muy extendida por toda Europa, actualmente en Galicia sólo se conserva en dos parroquias de la provincia de Lugo, Castelo en Taboada y Vilelos en O Saviñao. En la Edad del Hierro se trataba de una tradición en la que confluían varios rituales: uno propiciatorio y purificador, porque, en el solsticio de verano, el fuego protegía las propiedades y el ganado, y favorecía la fecundación; otro de autoafirmación de una aldea frente a las comunidades vecinas, y un tercero de cristianización de un asentamiento protohistórico.

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Una fiesta que se conserva en dos lugares y en la que confluían varios rituales