Su fichaje por el Alavés tras su paso por Holanda alegra a Monforte y Sober
28 jul 2026 . Actualizado a las 17:32 h.La zona sur de la provincia puede presumir de contar con un futbolista en la Primera División. Su nombre es Miguel Rodríguez. Sus inicios en el fútbol están ligados a la parroquia monfortina de Distriz, en cuyo campo de la fiesta dio sus primeras patadas a un balón.
Y desde esta semana, con 23 años, Rodríguez es nuevo jugador del Deportivo Alavés. El conjunto babazorro acaba de ficharlo del Utrecht, club al que ha desembolsado 2,5 millones de euros. El futbolista, con raíces en Monforte y en Sober, firmó para las próximas cinco temporadas.
Miguel regresa al fútbol español tras su paso por la Eredivisie, donde disputó 46 partidos en los que marcó 10 goles y dio 3 asistencias. El jugador, formado en la cantera del Celta, es un extremo vertical, con desborde y con capacidad para ser determinante en el último tercio.
Su padre, José Manuel Rodríguez, está contento con el regreso de Miguel al fútbol español. «É un paso adiante, porque volta a unha liga moi competitiva. Competirá nun equipo que loitará pola permanencia e no que espera aproveitar os minutos e seguir crecendo», comenta Rodríguez.
Su progenitor afirma que el paso de su hijo por la Eredivisie fue positivo. «Foi unha experiencia moi positiva. Estaba moi integrado e era un futbolista moi querido. Pero deuse esta oportunidade e aceptouna», dice.
Quién está muy contenta es su abuela, Sara Martínez, que reside en Distriz. Y es que ahora tendrá a su nieto más cerca. «Ve todos os partidos que disputa Miguel, sofre e goza cos goles e cos triunfos. Quixemos levala a Holanda, pero non quixo. Agora intentaremos que vaia a Vitoria», comenta.
Un futbolista feliz
En declaraciones a los medios del club, Miguel Rodríguez asegura que «estar aquí es una felicidad inmensa, ya que significa volver a España, a LaLiga y a un gran club como el Alavés».
«La propuesta del Alavés me convenció desde el principio. Me gustó mucho lo que me transmitió Sergio cuando hablé con él. El empuje de Mendizorroza, el cariño de la gente, la ciudad... No tuve ninguna duda desde el primer día», añade.
Rodríguez promete trabajo y entrega. El jugador avanza cuales serán sus señas de identidad. «Soy un jugador que siempre intenta ir hacia delante. No se lo piensa dos veces cuando puede chutar y buscar el área. Soy explosivo, rápido, me gusta ir al espacio y me gusta encarar», concluye el futbolista con raíces en Sober y Monforte.
El hecho de regresar a España supone una gran alegría para su abuela, Sara, su fan número 1. Y es que estará más cerca de las parroquias en las que pasaba sus veranos de niño y de adolescente: Distriz y Gundivós. De hecho, desde que está en Holanda, solo vino en dos ocasiones. La última fue en la boda de Gabri Veiga.