Sober celebra su primera fiesta de época junto al yacimiento romano de Proendos

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

SOBER

Voluntarios de una de las asociaciones del Arde Lucus organizaron recreaciones históricas con armamento y acuñación de reproducciones del sestercio de Lugo

31 may 2026 . Actualizado a las 05:05 h.

Sober celebró este sábado la primera edición de Floralia, una fiesta de recreación histórica que toma el nombre de las fiestas que se celebraban en primavera en la antigua Roma en honor de la diosa Flora. En este municipio el escenario no podía ser otro que el paraje de la parroquia de Proendos en el que hace seis años una prospección arqueológica destapó un antiguo granero de dos mil años, un horreum construido en los tiempos de la dominación romana.

Las prospecciones posteriores a aquel hallazgo destaparon otros restos que pueden pertenecer a la casa a la que pertenecía el almacén de grano y que confirman que en este lugar hubo una casa con terreno agrícola alrededor o una población entera. Junto a estos restos ahora a la vista, los voluntarios de Caetra Lucensium instalaron este sábado a primera hora sus carpas. Los integrantes de esta asociación, una de las más conocidas de las que participan activamente en el Arde Lucus, colaboraron con el Ayuntamiento de Sober en la primera edición de esta fiesta.

Vestidos como soldados y como artesanos de la antigua Roma, montaron mesas con reproducciones de juegos de mesa que se utilizaban en aquella época, expusieron reproducciones de instrumentos médicos encontrados en yacimientos en diferentes puntos de Europa y mostraron la recreación de una armadura, un casco, un escudo y una lanza como las de los legionarios.

Y en un extremo de su carpa, un pequeño horno avivado con un fuelle manual en el que fundían metal y acuñaban a martillazos unas monedas muy especiales para ellos. «Son —explicaba uno de los voluntarios— las sestercios conocidos como caetras de Lugo, las monedas que le dan nombre a nuestra asociación, que tienen por un lado la cara del emperador Octavio Augusto y por el otro una caetra, un escudo redondo típico de la sociedad autóctona prerromana». Se supone que están acuñadas en una cena que estaba en el Lucus Augusti romano y solo se conservan tres ejemplares de esas monedas. Uno de ellos está expuesto en el Museo Provincial desde el 2023.

La fiesta empezó a las diez de la mañana y continuó hasta las cuatro de la tarde. Fue una suerte que el sábado amaneciese un poco más fresco que los días previos, porque en la explanada de estas prospecciones (comprada por el Ayuntamiento después de los primeros hallazgos).

A la fiesta acudieron sobre todo vecinos de Proendos y de otras parroquias de Sober, muchos de ellos vestidos de época. El alcalde de Sober, Luis Fernández Guitián, explica que después de esta primera experiencia el año que viene repetirán con una versión ampliada de la fiesta.