Una vasija romana que acaba de resucitar en Proendos

Francisco Albo
fRANCISCO ALBO MONFORTE / LA VOZ

SOBER

Uniendo los diferentes pedazos desenterrados en uno de los sondeos arqueológicos realizados en Gundivós, los investigadores han podido reconstruir en su mayor parte una vasija que fue fabricada en la época romana y decorada con motivos geométricos de origen castreño
Uniendo los diferentes pedazos desenterrados en uno de los sondeos arqueológicos realizados en Gundivós, los investigadores han podido reconstruir en su mayor parte una vasija que fue fabricada en la época romana y decorada con motivos geométricos de origen castreño

El yacimiento que fue descubierto hace poco en Sober contiene una gran cantidad de materiales de cerámica antigua

31 oct 2020 . Actualizado a las 16:44 h.

Si el Ayuntamiento de Sober consigue realizar su proyecto de crear un museo o un centro de interpretación dedicado al yacimiento arqueológico descubierto recientemente en la parroquia de Proendos, hay una pieza que sin duda ocupará un lugar destacado en este espacio. Se trata de una vasija que los arqueólogos han podido reconstruir en su mayor parte uniendo numerosos fragmentos y que -según indica su tipología- fue fabricada entre los siglos I y II. Aunque pertenece plenamente a la época romana, el recipiente está decorado con motivos geométricos indígenas, propios de la cultura castreña, algo que fue muy frecuente en ese período histórico.

El arqueólogo Francisco Alonso, que dirigió los sondeos realizados en Proendos, señala que la decoración de la vasija prueba claramente que fue fabricada en Galicia. Así lo indican unos motivos en forma de letra ese -conocidos habitualmente como patitos- que aparecen a menudo en la cerámica castreña y que siguieron siendo utilizados en el período galaicorromano. «O que non sabemos aínda é se a vasilla foi fabricada en Proendos, ou a dez quilómetros, ou a cen quilómetros», puntualiza. Para esclarecer este punto -agrega Alonso- sería necesario realizar una investigación amplia que comprendería análisis de laboratorio un tanto costosos y otros estudios. «Habería que analizar o barro con que foi feito o recipiente, facer comparacións con cerámicas encontradas noutros xacementos e realizar buscas nas antigas canteiras de barro de Sober e dos municipios próximos», comenta. Es posible que esta investigación se realice más adelante, si el proyecto arqueológico de Proendos se sigue desarrollando en un futuro próximo y si se cuenta con suficiente presupuesto.

De Lugo a La Rioja

Si bien por ahora no se puede determinar con exactitud la procedencia de esta vasija, los arqueólogos ya han podido precisar el origen geográfico de otros recipientes cuyos restos fueron hallados igualmente en los sondeos de Proendos. Estos materiales son muy abundantes y comprenden cerca de 1.500 piezas. Algunas de ellas proceden de la ciudad de Lugo, que en el período romano fue uno de los centros de producción alfarera más importantes del noroeste ibérico y de toda la Península. Otras vasijas fueron llevadas a Proendos desde mucho más lejos. Algunas piezas fueron identificadas como procedentes de Tricio, una localidad de La Rioja que en aquellos tiempos -en los que era conocida como Tritium Magallum o Tricio la Grande- destacó especialmente en la fabricación y exportación de alfarería. «Era como un Sargadelos da época romana e téñense encontrado cerámicas de Tricio por todas partes», apunta Francisco Alonso.