«Pulpeiros só hai en Galicia, en Madrid non nos teñen en conta»

Sober celebra la primera feria de la Ribeira Sacra con pulpeiro en la era del coronavirus

La pulpeira Concha González trabajó este martes en la feria de Sober, por primera vez en exactamente dos meses
La pulpeira Concha González trabajó este martes en la feria de Sober, por primera vez en exactamente dos meses

monforte / la voz

La pulpeira Concha González paró el 12 de marzo. Ella y el resto del personal de la Pulpería Martín, de O Carballiño, conocidos en las ferias de toda Galicia. Faltaban 48 horas para que entrase en vigor el estado de alerta, pero aquel sábado ya se detuvo casi todo. Han tenido que pasar justo dos meses para ver de nuevo a Concha cortar pulpo. Volvió este martes a la primera feria que se celebra en Sober desde que apareció el coronavirus. No es la primera feria poscoronavirus en la que se ven pulpeiros en Galicia, que ya los hubo como mínimo en la de hace unos día en Baralla y a principios de mes en Cea, pero la verdad es que los profesionales del sector no tenían claro hasta ahora que podían trabajar.

Pulpeiros só os hai en Galicia, así que en Madrid non nos tenen en conta». Concha González se quejaba así en Sober de la falta de definición del Gobierno central sobre su profesión. «Nin aparecíamos cos do sector da alimentación -dice- nin en ningún outro». Ellos supieron el mismo lunes que en Sober habría feria y que podría venir. El alcalde, Luis Fernández Guitián, los llamó para que se animasen. No esperaban gran cosa pero al final no les fue mal del todo: «Aínda menos mal, que eu pensei que habería menos xente».

Así estaba la plaza del Ayuntamiento de Sober este martes por la mañana, en la primera feria desde que empezó el estado de alerta
Así estaba la plaza del Ayuntamiento de Sober este martes por la mañana, en la primera feria desde que empezó el estado de alerta

La de ayer en Sober fue una feria pequeña, pero en todo caso mejor que las que se celebraron la semana pasada en Monforte y en Escairón. Además, de la pulpería acudieron media docena de vendedores, la mayor parte de ellos con plantas de huerta, pero también un piuesto de quesos y la panadería Irene, de Palas de Rei. Hubo público, pero menos que en un día de feria normal. Probablemente había mucha gente que no tenía claro si habría feria o no. Otros tienen miedo a salir demasiado de casa. A eso de la una, la pulpería de O Carballiño despachaba raciones sin parar, aunque menos de la mitad de sus mesas estaban ocupadas. «Vouno levar para a casa, que alí estase máis tranquilo», decía uno de los clientes riéndose, pero bien tapado con una mascarilla.

«Non lle hai que facer»

Los vendedores de plantas para la huerta están especialmente tocados por esta crisis. El cierre total llegó cuando empezaba la temporada y menos mal que empieza a suavizarse ahora, cuando todavía tienen quince días para tratar de vender algo. Para los que viven en exclusiva de la venta de estos productos, como Armando García, de la parroquia monfortina de Moreda, todo esto es un auténtico problema. «Este ano non lle hai que facer, é unha ruína total», se queja.

Dos de los clientes que prefirieron comer el pulpo allí mismo, en vez de llevárselo a casa
Dos de los clientes que prefirieron comer el pulpo allí mismo, en vez de llevárselo a casa

Cerca del puesto de Armando García colocó ayer el suyo en Sober Estrella Reyes, de la localidad ourensana de Barbadás. Ella también salía por primera vez a una feria, después de estos dos meses de parón. Desde ahora va a ir a todas las que pueda, aunque no sabe cuántas van a ser. El Gobierno central ya autoriza de forma genérica los mercados callejeros, pero los permisos para celebrarlos dependen de cada Ayuntamiento. En Monforte, por ejemplo, se celebró la feria del pasado día 6, pero el mercadillo informal de los domingos en el Parque dos Condes todavía no tiene fecha de vuelta, si es que vuelve. Así que, igual que el resto de los vendedores, Estrella Reyes se va enterando casi de un día para otro de dónde podrá ir a poner su puesto. Sabe que este jueves estará en la feria de Celanova, pero más allá no tiene ni idea.

Porque no todos los ayuntamientos están abriendo la mano con sus ferias. Por ejemplo, a los vendedores de plantas para huerta les interesaba especialmente la del 15 de mayo en Paradela, pero hoy por hoy parece que no se va a celebrar.

Ponerse mascarilla

En el caso de Sober, los portavoces municipales explicaron ayer que «aínda que xa están permitidos os postos de roupa ou calzado, dende o Concello recomendouse a non presencia dese tipo de postos». Los responsables municipales insistían además en la necesidad de que compradores y vendedores mantuviesen la distancia de seguridad. Un voluntario de Protección Civil estaba en la plaza en la que se colocan los puestos con un lote de mascarillas compradas por el Ayuntamiento y entregaba una a todos los que no llevasen.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

«Pulpeiros só hai en Galicia, en Madrid non nos teñen en conta»