Extinguido uno de los incendios de Ribas de Sil

RIBAS DE SIL

Terrenos quemados por el incendio junto a la carretera LU-933 en la parroquia de Nocedo, del municipio de Quiroga
Terrenos quemados por el incendio junto a la carretera LU-933 en la parroquia de Nocedo, del municipio de Quiroga ALBERTO LÓPEZ

El otro siniestro forestal, que afectó también a los municipios de Quiroga y A Pobra do Brollón, se mantiene desde el miércoles en la categoría de controlado

12 sep 2021 . Actualizado a las 18:35 h.

La Consellería de Medio Rural dio por extinguido a última hora del sábado uno de los dos incendios forestales que se originaron en el municipio de Ribas de Sil, el que se declaró el pasado domingo en la parroquia de Nogueira. Las estimaciones sobre la superficie afectada por este siniestro no han variado en relación con los últimos días, es decir, se mantienen en 140 hectáreas. De ellas, 105 son de monte raso y las 35 restantes, de monte arbolado. En la extinción de este incendio se movilizaron en total 57 brigadas forestales, veintisiete agentes, seis técnicos, 32 motobombas, seis palas excavadoras, siete aviones y seis helicópteros.

En cambio, por ahora no ha variado la consideración del más grave de estos incendios, que comenzó el lunes en la parroquia de Ribas de Sil y afectó también a los municipios vecinos de Quiroga y A Pobra do Brollón. La consellería lo mantiene desde el miércoles en la categoría de controlado. De acuerdo con las últimas mediciones, el fuego quemó una superficie de 1.580 hectáreas. En las tareas de extinción han participado hasta ahora 134 brigadas, 57 agentes, dieciséis técnicos, 57 motobombas, doce palas excavadoras, catorce helicópteros y ocho aviones. En las operación también intervinieron miembros y medios de extinción de la Unidad Militar de Emergencias.

Aunque técnicamente están considerados como dos incendios diferentes —por haberse originado en dos lugares y en distintos momentos—, en la práctica son uno solo y en conjunto suponen el mayor siniestro forestal registrado en Galicia en lo que va de año. Desde que se dieron por controlados, los helicópteros de los servicios de extinción han seguido sobrevolando las áreas afectadas y descargando agua en los puntos donde seguían existiendo rescoldos y puntos calientes.