Las consecuencias que dejará el incendio de Ribas de Sil

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

RIBAS DE SIL

Técnicos del Centro de Investigación Forestal de Lourizán examinaron las áreas afectadas por el fuego. Se teme por el impacto del siniestro en la conservación del oso y en parajes naturales

10 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Un equipo de técnicos del Centro de Investigación Forestal de Lourizán visitó ayer las áreas afectadas por el gran incendio forestal registrado en los municipios lucenses de Ribas de Sil, Quiroga y A Pobra do Brollón con el fin de evaluar los daños ambientales causados por el siniestro y estudiar posibles actuaciones para paliarlos. Según indican desde la Consellería de Medio Rural, los técnicos «puideron comprobar que o solo sufriu un nivel de afección baixo» a pesar de la orografía de la zona, en la que existen fuertes pendientes. En gran parte de los terrenos afectados por el fuego -añaden desde este departamento- «comprobouse que a boa xestión do monte axudou a que ese dano fora menor».

En una primera evaluación, los técnicos del centro de Lourizán afirman haber constatado que el fuego provocó «o soflamado das copas das árbores, o que derivará na caída das follas que farán de barreira natural e protexerán o solo». En este examen, dicen asimismo desde Medio Rural, se ha podido comprobar que «non hai unha conexión directa entre as zonas afectadas polo lume e os ríos existentes na zona, o Lor e o Sil», y los técnicos señalan que en el fondo de las vaguadas «existe unha barreira natural de vexetación» que evitaría los arrastres de ceniza hacia los cauces fluviales.

Protección de los suelos

En las zonas de monte raso, por otra parte, los técnicos han determinado en que las superficies más dañadas por el fuego -que abarcan entre un 5% y un 10% del total de las áreas afectadas-, será necesario realizar algún tipo de actuación para evitar escorrentías que provoquen pérdidas de suelo. La consellería recuerda a este respecto que en otras ocasiones se ha recurrido a las técnicas conocidas como mulching y helimulching, que consisten en crear una cubierta protectora depositando sobre el terreno capas de paja de cereales, principalmente de trigo, cebada o centeno. El mulching se aplica en las áreas accesibles a pie, donde la paja se puede depositar manualmente, mientras que en el helimulching se utilizan helicópteros para actuar en los terrenos de mayor pendiente.