Una ola de piedra del Cuaternario

carlos rueda / carlos cortés MONFORTE / LA VOZ

RIBAS DE SIL

CARLOS RUEDA

Entre dos aldeas de Ribas de Sil se puede visitar uno de los pedregales más espectaculares de la Ribeira Sacra

21 jul 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

A medio camino entre las aldeas de Vilar do Mato y Louxadelas, dentro del término municipal de Ribas de Sil, se encuentra uno de los pedregales de cuarcita más espectaculares del sur de la provincia de Lugo. Los vecinos de la zona lo conocen como Pedriñal do Coído. Situado a orillas del río de As Portas y a unos seiscientos metros de altura, se encuentra orientado al norte y ocupa una superficie aproximada de dos hectáreas. Se extiende ladera abajo a partir de una pared rocosa que forma parte de la misma banda de cuarcita que pasa por las minas de oro romanas de Os Cófaros y O Covallón.

La formación de este pedregal o canchal, compuesto de bloques de tipo periglaciar, se debe a los procesos geomórficos creados por la congelación del agua en las grietas y poros de la roca, que acaba provocando el denominado proceso de la gelifracción. Consiste en la fragmentación de la roca debido a las tensiones y dilataciones internas al congelarse el agua contenida en sus grietas, poros y fracturas.

Los enormes bloques de roca depositados en la ladera de la montaña del Pedriñal do Coido, son producto de la rotura y disgregación de una gran pared rocosa situada en la parte superior de la ladera. Los fríos intensos durante el período Cuaternario y el hielo que se fue acumulando entre las grietas de las rocas, dieron lugar a su disgregación. Los fragmentos generados se fueron acumulando al borde de la montaña y desplazándose ladera abajo por el efecto de la gravedad y los arrastres motivados por la propia inercia de los bloques de mayor volumen, que acabaron en la parte más baja del pedregal.