La subzona de Quiroga ya duplica la superficie de viñedo de Amandi

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

QUIROGA

Viñedo acondicionado por la bodega Rectoral de Amandi en una ladera de Quiroga
Viñedo acondicionado por la bodega Rectoral de Amandi en una ladera de Quiroga ROI FERNANDEZ

Concentra un tercio de las 1.254 hectáreas cultivadas en toda la Ribeira Sacra

26 abr 2021 . Actualizado a las 12:21 h.

Pequeñas, medianas y grandes bodegas de toda la Ribeira Sacra ponen desde hace tiempo sus miras en Quiroga. Las nuevas plantaciones proliferan y el alquiler de viñedos en producción está a la orden del día. El riesgo de daños por las heladas primaverales es mayor en el valle del Sil, pero es un riesgo asumible en comparación con las ventajas que brinda su orografía. El coste en horas de trabajo es mucho menor que en las zonas de fuerte pendiente y las condiciones de maduración poco tienen que envidiar a las laderas más pronunciadas. Los números cantan: Quiroga ya es, con diferencia, la subzona con más superficie de viñedo de la denominación de origen.

La subzona de Quiroga engloba otras zonas productoras de la ribera del Sil y de la comarca ourensana de O Bibei. Forman parte de ella además la ribera de Vilachá de Salvadur, en el municipio de A Pobra do Brollón y viñedos de Ribas de Sil, A Pobra de Trives y Manzaneda. Pero es en el concello de Quiroga donde se concentra la mayor superficie vitícola. Concretamente, el pasado año sumaba 238 hectáreas del total de 380 de toda la subzona. Manzaneda tenía 50; Ribas de Sil, 41; Vilachá de Salvadur, 24; y A Pobra de Trives, 14.

Amandi cuenta en estos momentos con 185 hectáreas de viñedo acogidas a la denominación de origen Ribeira Sacra, de las que 177 están en el municipio de Sober. El resto se encuentran situadas en la zona de esa ribera del Sil perteneciente al municipio de Monforte. Sober tiene otras 32 hectáreas en la ribera del Cabe, acogidas por esa razón a Ribeiras do Miño, una de las cinco subzonas reconocidas por el consejo regulador.

Chantada, a la baja

En la subzona de Chantada figuraban inscritas en Ribeira Sacra el pasado año 201 hectáreas de viñedo, de las que 118 están en ese municipio. También forman parte de ella A Peroxa (48 hectáreas), Taboada (14) y Carballedo (13). De entre los principales concellos vitícolas de la denominación, Chantada es el único que pierde superficie vitícola desde el 2002, primer año en el que hay disponibles estadísticas del consejo regulador por municipios. Desde entonces, perdió exactamente 47 hectáreas.

Ribeiras do Miño, por su parte, suma en total 358 hectáreas, la mayoría repartidas entre los municipios de Pantón (183) y O Saviñao (143). La subzona de Ribeiras do Sil, por último, reúne un total de 128 hectáreas entre los concellos de Castro Caldelas, A Teixeira, Parade de Sil y Nogueira de Ramuín.

Amandi superó al municipio de Quiroga en superficie de viñedo hasta el 2014. Ese año se invirtió la tendencia y las diferencias van en aumento en favor del valle del Sil. «Si te sitúas en la N-120, a la altura del puesto de la Cruz Roja, ves movimientos de tierras en todas las laderas destinados a plantaciones de viñedo», señala el alcalde quirogués, Julio Álvarez. La mayoría de las nuevas plantaciones son de Rectoral de Amandi, que concentra en el municipio de Quiroga la mayor parte de sus más de 130 hectáreas de viñedo propio

Sobre un total de 1.254 hectáreas registradas en el conjunto de la denominación de origen, la subzona de Quiroga acapara algo más de un tercio de la superficie vitícola. En cuanto a la producción de uva, fuentes del sector apuntan a que ese municipio, el de mayor extensión de la Ribeira Sacra, pronto generará por encima de la mitad de la producción de uva.