Un aviso de prudencia en Quiroga para las concentraciones moteras

El motoclub A Curuxa aplaza su encuentro anual por no poder garantizar las medidas de seguridad sanitaria

Un aspecto de la concentración de motos organizada en Quiroga en el 2018 por el motoclub A Curuxa
Un aspecto de la concentración de motos organizada en Quiroga en el 2018 por el motoclub A Curuxa

quiroga / la voz

La séptima concentración motera organizada por el motoclub A Curuxa, que debía celebrarse en Quiroga entre el 28 y el 30 de agosto, ha sido aplazada para el 2021. El colectivo, que ya anunció en las redes sociales su decisión de posponer esta cita, considera que para esas fechas no se puede garantizar un cumplimiento estricto de las normas de seguridad sanitaria aunque todavía faltan más de tres meses para la celebración del encuentro tal como estaba previsto inicialmente. «Es una decisión que nos ha costado mucho tomar y sobre la que hablamos extensamente -señala el presidente del motoclub, Miguel Ángel Garrido-, pero llegamos a la conclusión de que no podemos arriesgarnos a organizar una concentración que aún no se sabe si se podría celebrar con las debidas garantías y que quizá después habríamos tenido que cancelar».

El motoclub ya comunicó su decisión a los patrocinadores y proveedores que debían colaborar en esta iniciativa, que en su última edición reunió en Quiroga a unas trescientas personas de múltiples procedencias. «En una situación de tanta incertidumbre, nadie puede prever ahora qué condiciones vamos a tener a finales de agosto, porque los expertos sanitarios están advirtiendo del riesgo de repuntes en los contagios», apunta a este respecto Garrido..

Normas difíciles de cumplir

Por otro lado -añade- en una actividad de este tipo es muy difícil asegurar que se van a cumplir en todo momento las medidas de seguridad. «En un concierto puede resultar algo más fácil porque se pueden delimitar zonas para que la gente respete el distanciamiento mínimo, pero eso es imposible en una concentración motera que no se celebra en un solo sitio y en la que hay varias actividades que se llevan a cabo al mismo tiempo», dice el presidente del motoclub.

A estos inconvenientes, señala por otro lado Garrido, se suma el hecho de que las concentraciones moteras de A Curuxa reúnen a participantes no solo de toda Galicia, sino también de otras comunidades e incluso de otros países. «El año pasado, por ejemplo, vino gente de Portugal, de Suiza y de Alemania», explica. «Aun en el caso de que finalmente decidiésemos organiza la concentración este año, no sabemos si toda esa gente de fuera encontraría las fronteras abiertas ni qué riesgo puede haber entonces de que se produzcan nuevos contagios por la llegada de esas personas», agrega.

Teniendo en cuenta todas estas circunstancias, el motoclub ha optado por dejar la convocatoria aplazada para el verano del año próximo. «Decidimos centrar las actividades del resto del año en organizar recorridos en moto por otras partes de Galicia y este fin de semana ya vamos a hacer el primero por la costa», dice Garrido. «Hay gente que ya viene a Quiroga en moto desde otros lugares y pensamos que estos recorridos, que se harán respetando las normas de seguridad, pueden ayudar a revitalizar poco a poco el turismo si nos visitamos unos a otros dentro de lo que lo permite la situación que tenemos ahora», concluye.

Voluntarios para repartir productos a domicilio en la etapa más estricta del confinamiento

Aunque la alarma sanitaria ha obligado a aplazar su concentración anual y a cancelar otras actividades habituales, el motoclub A Coruxa ha desarrollado otra iniciativa en los últimos meses. Durante el período más estricto del confinamiento, voluntarios de la asociación repartieron a domicilio diversos productos vendidos por establecimientos comerciales de la comarca de Quiroga. «Como teníamos gente dispuesta a realizar esa labor en apoyo del comercio local, contactamos con los cuerpos de seguridad para ver cómo podríamos llevarla a cabo», indica el presidente del club. «Nos explicaron que eso solo se podría hacer a través de Protección Civil, así que nuestros voluntarios se dieron de alta en la agrupación local para poder efectuar los repartos a domicilio mientras los demás miembros de este cuerpo seguían ocupándose de sus labores habituales», agrega.

Antes de iniciar esta tarea, los voluntarios de A Curuxa recibieron unas clases sobre prevención de posibles contagios que les impartió el propio presidente del motoclub, que regenta una academia de tanatopractores. «Después de recibir esta instrucción se les proporcionaron equipos de protección individual y estuvieron haciendo repartos a domicilio de forma desinteresada por los municipios de la comarca hasta que los comercios pudieron abrir otra vez», explica el presidente de la entidad.

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