Pozo Morto, un rastro olvidado de la minería romana en Quiroga

carlos rueda / francisco albo MONFORTE / LA VOZ

QUIROGA

Cerca de la localidad de Paradaseca se localizó recientemente un antiguo depósito de agua tallado en la roca viva

12 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El llamado Pozo Morto es una gran oquedad excavada en la roca que, según todos los indicios, formó parte de un canal de conducción de agua perteneciente a las minas de oro romanas de Quiroga. Esta red hidráulica, que discurre por la margen derecha del río Soldón, tiene unos seis kilómetros de longitud y abastecía de agua a las explotaciones de Paradaseca y Sequeiros. De este canal se conservan varios tramos tallados en la roca en los lugares de Paradapiñol, Paradaseca y Recopete, además del espectacular túnel de Pena Furada, a medio camino entre las dos primeras de dichas aldeas.

Otros tramos de esta canalización -también tallados en la roca- fueron localizados recientemente a unos setecientos metros de la mina romana de Sequeiros, en un lugar conocido precisamente como Pena Tallada. Se encuentran por encima de la carretera que une la capital municipal con Paradaseca y Soldón. Estas estructuras fueron descubiertas gracias al testimonio de José Villamarín, un vecino de Sequeiros ya fallecido. En ese lugar recordaba haber visto varios tramos del canal y un depósito de grandes dimensiones llamado popularmente por los vecinos Pozo Morto.

Acceder al canal fue tarea fácil -en algunos lugares incluso se aprecian las marcas que dejaron los picos al cortar la roca-, pero para localizar el pozo fue preciso recurrir a un vecino de Paradaseca, gran conocedor de