monforte / la voz

La aldea de As Barxas -en la parroquia quiroguesa de Bustelo de Fisteus y a orillas del río de Pacios- quedó deshabitada al perder su último vecino hacia 1995. Pero en los últimos años intenta recuperarse con la rehabilitación de algunas de sus viviendas, el acondicionamiento de su bosque de castaños y la plantación de olivos en algunas parcelas. La localidad se distingue por la presencia de un espectacular pedregal, una antigua morrena glaciar que da testimonio de las condiciones climáticas de la montaña lucense en la última glaciación. Una ruta de apenas dos kilómetros permite descubrir este interesante patrimonio.

El pedregal de As Barxas es un gran conjunto de bloques de cuarcita que se extiende en forma de abanico por la ladera noreste del monte de A Medorra. Tiene unos cuatrocientos metros de anchura y unos quinientos metros de longitud, y cruza la carretera que lleva a Penas Rubias y el camino de acceso a la aldea, finalizando a la altura del río de Pacios. Este tipo de pedreras, conocidas como campos de bloques de ladera, suelen darse en terrenos que no superan los veinte grados de pendiente. Los bloques de piedra -o clastros- están asociados a rocas metamórficas como la cuarcita.

Alcornoques entre piedras

Una vez visitado este lugar, nos encaminamos a la aldea de As Barxas -situada a unos ochocientos metros- siguiendo una pista de tierra que atraviesa la parte inferior del pedregal. En el trayecto se puede observar un singular paraje en el que alcornoques y madroños de gran tamaño se abren paso entre los bloques de piedra. La aldea está formada por más de una veintena de viviendas que muestran las características constructivas propias de la zona. La pizarra y la cuarcita son los materiales más empleados en las construcciones. Exceptuando cuatro o cinco casas que fueron rehabilitadas o se encuentran todavía en ese proceso, las demás sufren un avanzado grado de abandono y deterioro, y de algunas solo se mantiene en pie una parte de los muros. A pesar de su estado, todavía se aprecian interesantes restos de la peculiar arquitectura de montaña en algunos de sus vistosos balcones y amplios corredores de madera.

El camino se bifurca en la parte baja de la aldea. Hay que tomar el ramal de la derecha y caminar por él hasta el río de Pacios, que se cruza por un puente de madera y hormigón. En la orilla opuesta arranca un camino que lleva a la ermita de San Xoán -a unos seiscientos metros de distancia-, situada cerca de la cumbre de la sierra de A Coutada. En el primer centenar de metros, el camino discurre por un terreno llano, pero el ascenso se va haciendo cada vez más acusado a medida que nos aproximamos a la capilla.

La ermita de San Xoán, abandonada hace mucho tiempo, presenta hoy un estado próximo a la ruina y la maleza invade todo su entorno. A la derecha del pequeño templo sale un camino que desciende en dirección a la aldea de Casa do Vello.

 

Desde quiroga

El pedregal de As Barxas se encuentra en el kilómetro 9,2 de la carretera que parte de Quiroga y lleva a Campos de Vila y Penas Rubias, en el mismo lugar del que sale el vial que da acceso a la aldea

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Huellas de los antiguos glaciares en As Barxas