Drones y una ladera modificada para reparar la carretera de Pantón que lleva al cañón del Sil
PANTÓN
Son tres kilómetros que llevan casi dos meses cortados y para reabrirlos es preciso reducir el riesgo de nuevos desprendimientos
30 mar 2026 . Actualizado a las 20:35 h.La Diputación de Lugo ya tiene en marcha los trabajos de reparación en la carretera LU-P-4103 en Pantón, después de la caída en febrero de una ladera a causa de las incesantes lluvias de este invierno. El derrumbe arrojó toneladas de piedras y tierra en el kilómetro 12 de esa carretera, en el tramo lleno de curvas que baja desde el pueblo de Frontón a la estación de Santo Estevo y el puente que cruza el cañón del Sil hacia el municipio de Nogueira de Ramuín. Esta carretera es el acceso más utilizado para llegar a esta parte del cañón del Sil y al monasterio de Santo Estevo desde Pantón y el resto de la comarca de Lemos.
La inversión estimada para acometer estas actuaciones asciende a 600.000 euros. La empresa adjudicataria, TA Isidro Hermanos Blanco Trigo, prevé finalizar los trabajos en un máximo de tres meses. Por lo tanto, la carretera debería estar de nuevo en servicio a tiempo para este verano, cuando es mayor su uso por los visitantes que recorren la Ribeira Sacra haciendo turismo.
Las obras que acaban de empezar son de una considerable complicación técnica. No se trata únicamente de retirar de la calzada el material del derrumbe, las grandes cantidades de tierra y piedras acumuladas sobre la calzada y los márgenes de la vía, sino que ese es solo el primer paso.
Dejar la carretera lista para abrir de nuevo requiere además garantizar la estabilidad del talud y prevenir nuevos desprendimientos. Para eso será necesario crear una bancada intermedia que reduzca la pendiente de la ladera, además del acondicionamiento del firme dañado por el derrumbe.
Durante la ejecución de la obra se realiza un seguimiento técnico continuo de la ladera, que incluye vuelos con dron antes y después de las intervenciones para medir la cantidad de material retirado y supervisar los cambios en el talud. Se trata, explican en la Diputación, de garantizar la máxima seguridad durante los trabajos.
Antes de iniciar la intervención, fue necesario realizar una evaluación detallada de la zona, que presentaba un riesgo elevado de nuevos desprendimientos. Para poder actuar con seguridad, la Diputación expropió los terrenos adyacentes a la carretera y cumplir con todos los requisitos legales y técnicos necesarios para acometer la obra de manera segura y eficaz.
Una casa aislada en el medio de los tres kilómetros de carretera cortada
El derrumbe en el kilómetro 12 de esta carretera tuvo lugar el 7 de febrero. Desde entonces, la LU-P-4103 está cortada en su tramo final, entre Lornís y la entrada a las casas de la parte alta de la estación de Santo Estevo.
Se trata de un tramo de aproximadamente tres kilómetros en el que está el poblado deshabitado de A Chaira, en profeso de rehabilitación por parte de la empresa Iberdrola, y también la casa en la que vive la familia de Javier García.
Estos casi dos meses de corte los privan de su salida natural a Ferreira de Pantón, donde está por ejemplo el centro de salud que les corresponde. Por la LU-P-4103 son poco más de 10 kilómetros, pero ahora tienen que ir por Os Peares, lo que supone más del doble. Si todo va bien, tendrán que esperar tres meses para recuperar la normalidad.