Manantiales de otros tiempos en Pantón

Una ruta circular permite conocer la tradición termal revivida por el balneario de Augas Santas

Pórtico de acceso al santuario de as Augas Santas
Pórtico de acceso al santuario de as Augas Santas

monforte / la voz

En la parroquia de San Martiño de Pantón y en las proximidades del arroyo de Carabelos, se encuentran los manantiales de aguas sulfurosas de Augas Santas. Sus aguas son conocidas y valoradas desde la antigüedad. Hay investigadores que apuntan que sus orígenes se remontan a los tiempos del Imperio Romano y que posiblemente fueran utilizadas como termas. De aquella época todavía se conservan vestigios.

A mediados del siglo XIX era construido el balneario de Augas Santas, que alcanzó su mayor esplendor a partir de 1850 y hasta la mitad del siglo XX. Llegó a ser uno de los más importantes de la provincia de Lugo, y a él acudían multitud de visitantes procedentes de diversos lugares de Galicia, España y Portugal. Tras su abandono a mediados del pasado siglo sufrió posteriormente un incendio que lo dejó prácticamente en ruinas. Lo que en la actualidad queda en pie son parte de los muros de lo que fue la casa de baños.

En el año 2006 fue inaugurado el moderno hotel balneario, que opera en la actualidad con el nombre de Hotel Oca Augas Santas Balneario & Golf Resort.

Dentro del santuario

El inicio de este recorrido está en el santuario de Nosa Señora dos Ollos Grandes de Augas Santas, pero antes de iniciarlo es recomendable hacer una breve visita al interior de este edificio. La iglesia de Augas Santas conserva algunos elementos románicos en los muros de la nave. En el plebisterio, concretamente, hay dos columnas adosadas con capiteles de fábrica románica y canecillos con diversa decoración. Sobre el arco principal de la nave se pueden ver dos piedras labradas con figuras de origen pagano. Destaca el amplio pórtico ubicado en el frontal de la iglesia, sostenido por una serie de columnas cuadradas, y que da acceso al interior del santuario. Todos los 8 de septiembre se celebra la festividad de la patrona.

A escasos metros del santuario había una fuente de aguas sulfurosas, Manuel Barredo vecino del lugar de As Augas Santas, recuerda haber oído contar que esa fuente tenía un pozo construido en piedra de cantería al que se bajaba por unas escaleras de piedra. En las piletas que tenía en el exterior se recogía el agua y se bañaban los romeros. Pero debido a un triste accidente ocurrido en dicho pozo, se procedió a taparlo con tierra y piedras.

Venían muchos de Chantada

No ocurrió lo mismo con otro manantial a pocos metros del anterior y junto a la vivienda de Manuel. Es el denominado Pozo da Virxe y a él venían muchos romeros del municipio de Chantada. «Eran moitos chantadinos os que viñan a tomar as aguas e a romería de Augas Santas -cuenta Manuel Barredo-, xa viñan o día antes da romaría. Tomaban as augas, logo asistían aos oficios relixiosos tomaban as augas e logo asistían aos oficios relixiosos ou propio día da celebración da patroa».

Del Pozo da Virxe ya no brotan aguas sulfurosas debido, según cuentan los vecinos, a la construcción del nuevo balneario. En su lugar brota agua corriente de un pozo próximo propiedad de uno de los residentes en este lugar. Así al menos, en el pueblo conservan en funcionamiento la antigua fuente, aunque sea con agua corriente.

El recorrido empieza por el asfalto en dirección a Toldaos y a unos 150 metros hay que desviarse a la derecha por un vial conocido por Camiño das Laxes. La ruta en este tramo bordea un kilómetro el campo de golf y después sale a la carretera que lleva a Toldaos de Abaixo. Desde ese punto hay que torcer a la derecha y seguir por el asfalto durante 400 metros hasta salir a un cruce de carreteras.

En este punto hay que torcer de nuevo a la derecha en dirección al Hotel Balneario de Augas Santas, distante un kilómetro. Bordeamos el hotel por su parte frontal, durante unos 300 metros, y luego hay que desviarse a la izquierda en dirección a la actual fuente de Augas Santas, que se encuentra a unos trescientos metros de distancia y que goza de amplia fama en la zona. Para seguir la ruta hay que regresar al desvío anterior y seguidamente torcer a la izquierda, por el vial asfaltado y bordeando el hotel, para visitar los antiguos manantiales y los restos de lo que fue el viejo edificio del balneario de Augas Santas, ambos situados a doscientos metros de distancia.

La ruta continúa entre la parte posterior del hotel y el campo de golf, durante setecientos metros, hasta llegar a la altura de un camino a la izquierda de la marcha, por el que es preciso desviarse. En tiempos era utilizado como vial de comunicación entre As Augas Santas y Ferreira de Pantón.

Al cabo de unos cien metros el camino atraviesa el campo de golf y pierde parte de su trazado original durante unas decenas de metros, para recuperarlo cincuenta metros más adelante y ya en las proximidades del río Carabelos. Hay que cruzar ese río por unos pasos de piedra colocados en su cauce y después continuar en dirección al santuario de As Augas Santas, distante doscientos metros y lugar de inicio de esta ruta circular. Si se hace circular, la ruta tiene una longitud de 5,4 kilómetros y su dificultad es baja.

Desde Ferreira de Pantón

Desde Ferreira de Pantón y desde Monforte por la antigua carretera N-120. A la altura de Mañente y el kilómetro cinco hay un desvío para Toldaos y la iglesia de Augas Santas, esta última distante tres kilómetros

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