La pequeña iglesia de O Saviñao que esconde un gran tesoro artístico

Luis Díaz
luis díaz MONFORTE / LA VOZ

O SAVIÑAO

Ya hay fondos para acabar con las filtraciones de agua que amenazan con dañar las pinturas murales del templo románico

11 abr 2023 . Actualizado a las 19:23 h.

La etiqueta de la Capilla Sixtina gallega que se suele asignar a la iglesia románica chantadina de Santa María de Nogueira de Miño no desmerece para Santa María de Seteventos. Este último templo, situado en el municipio lucense de O Saviñao y originariamente del mismo estilo artístico, conserva otro importante conjunto de pinturas murales renacentistas, aunque mucho menos conocido, al menos para el gran público. Los vecinos de Seteventos alertaron, el pasado mes de marzo, del mal estado de la cubierta y del riesgo que suponía para la conservación de los frescos. La Dirección Xeral de Patrimonio se dispone a contratar la restauración de la iglesia por un presupuesto de cerca de 300.000 euros.

En un artículo publicado en septiembre de 1999 en La Voz, el profesor de arquitectura Fernando Agrasar calificaba por vez primera de Capilla Sixtina gallega a una iglesia románica de la Ribeira Sacra. El artículo estaba dedicado al templo parroquial de Santa María de Seteventos, cuyos frescos habían sido objeto de una reciente restauración por parte de Patrimonio. Las pinturas murales que se recuperaron entonces decoran el arco triunfal y el muro colindante, y representan las escenas del Juicio Final y el misterio de la Anunciación.

 Una llamativa similitud

«Lo singular de este conjunto mural, es su lejano parentesco con dos composiciones que presentan el mismo tema a modo de gran frontal vertical, el Pórtico de la Gloria, fuente directa de inspiración del Maestro de Seteventos, y el posterior juicio Final de Miguel Ángel, encargado por el papa Paulo III en 1535 para el muro del altar de la Capilla Sixtina», escribe Agrasar. Lo llamativo en esta iglesia de O Saviñao —añade— es la idéntica disposición «del gran arco temático que forman los personajes que intervienen en el proceso salvación-condenación».

La iglesia de Santa María de Seteventos es de fábrica románica de finales del siglo XII, aunque sus orígenes históricos parecen ser muy anteriores a esa fecha. Apenas tres kilómetros la separan de Escairón, la capitalidad del municipio. A la salida de esa localidad en dirección a Currelos está señalizado el desvío que conduce al templo. Pese a la comodidad de los accesos, no es uno de los destinos predilectos del incipiente turismo cultural de la Ribeira Sacra. «Temos sete igrexas románicas, entre elas Santo Estevo de Ribas de Miño, que vén sendo a catedral do románico rural. As de Seteventos e Marrube pasan más desapercibidas, teñen menos demanda de visitantes porque a competencia é moi forte», dice Carlos Armesto, alcalde de O Saviñao.

Seteventos está a menos de tres kilómetros de Escairón, la capitalidad de O Saviñao
Seteventos está a menos de tres kilómetros de Escairón, la capitalidad de O Saviñao CARLOS RUEDA

Armesto medió ante la Consellería de Cultura cuando los vecinos denunciaron la existencia de filtraciones que podrían afectar a las valiosas pinturas murales que se conservan en Seteventos. La Diócesis de Lugo sondeó la posibilidad de que los feligreses aportasen fondos para reparar el tejado de la iglesia, pero esa posibilidad quedó pronto descartada. «É a nosa igrexa, pero ten valor para toda a Ribeira Sacra», apunta una vecina.

La que más impacta

A diferencia de otras iglesias románicas del municipio, como Santo Estevo de Ribas do Miño, A Cova o San Paio de Diomondi, Seteventos está alejada del espectacular paisaje de los viñedos en bancales característico de la Ribeira Sacra. Esa circunstancia, unida a la austeridad de su aspecto exterior, explica que tenga mucha menor demanda en las visitas organizadas.

«Cuesta más venderla porque la estrella del románico de O Saviñao es Santo Estevo de Ribas de Miño. Pero los que conocen Seteventos se van impresionados. Es la iglesia que más queda grabada, la que más impacta. La gente alucina cuando abres la puerta y se encuentran los murales», apunta Beatriz Pérez, de la empresa Máis que Románico. Ni siquiera una lámpara mal colocada, que obstaculiza la visión del frontal, rompe la fascinación que produce la contemplación de las estampas del Juicio Final. «Confiamos en que lo tengan en cuenta en las obras», sugiere esta guía.

Elementos que están «fuera de contexto» dentro y fuera del templo 

Las obras de restauración de la iglesia de Santa María de Seteventos salen ahora a concurso por un presupuesto de partida de 291.000 euros y están financiadas en un 80% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Patrimonio dio el visto bueno a la intervención y al gasto correspondiente el pasado mes de octubre. En el expediente consta que el templo románico en el que se van a llevar a cabo las actuaciones tiene la categoría de bien de interés cultural desde diciembre del 2018. Fue entonces cuando se aprobó la declaración de paisaje cultural para la Ribeira Sacra, paso necesario para formalizar ante la Unesco la candidatura a patrimonio de la humanidad.

 

La intervención responde a las filtraciones que propicia el deterioro de la cubierta
La intervención responde a las filtraciones que propicia el deterioro de la cubierta

El proyecto prevé la restauración integral de la cubierta de la iglesia, con el fin de acabar con las filtraciones de agua. También está prevista, por otro lado, la eliminación de «elementos descontextualizados interiores e exteriores». La actuación contempla, entre asimismo, la restauración de las fachadas exteriores y de las paredes y puertas interiores, la sustitución de la instalación eléctrica, y la ejecución de sondeos arqueológicos, entre otras intervenciones.

Las quejas de vecinos de Seteventos por el mal estado de la cubierta de la iglesia trascendieron el pasado mes de marzo. Pocas semanas después, técnicos de la Dirección Xeral de Patrimonio visitaron el templo para evaluar el coste de la actuación que ahora se va a llevar a cabo. La cubierta de la iglesia ya presentaba algunas deficiencias a comienzos de los noventa, cuando se procedió a la restauración de las pinturas murales. Con el paso del tiempo, el deterioro fue a más y las manchas de humedad asoman en las paredes interiores.