La montaña de O Incio entra en la pugna por el banco más bonito del mundo

Luis Díaz
luis diaz MONFORTE / LA VOZ

O INCIO

El banco del mirador de Monteagudo, situado sobre una antigua trampa de lobos
El banco del mirador de Monteagudo, situado sobre una antigua trampa de lobos OLGA G. BESTEIRO

Está situado sobre el Foxo de Lobos de Monteagudo y la vista se extiende hasta la Serra do Oribio

05 abr 2021 . Actualizado a las 09:33 h.

La carrera por el banco con las vistas más espectaculares está cuesta arriba en Galicia por la profusión de paisajes seductores. En Nogueira de Ramuín, un asiento situado en el mirador de Pena do Pobre permite disfrutar de una impactante panorámica del cañón del Sil. Sobre el tablón de madera que sirve de respaldo al asiento, alguien escribió en letras bien visibles: «O mellor banco da Ribeira Sacra». En la costa, las candidaturas son de órdago. El banco de Loiba, en Ortigueira, o el de Cedeira, en Redondela -con una espectacular panorámica sobre el puente de Rande- se pregonan como los mejores del mundo. La montaña de O Incio tiene un candidato algo más discreto: el banco del Foxo de Lobos de Monteagudo.

El mar se lo pone fácil a los bancos situados en la costa. El azul de las aguas hipnotiza y las puestas de sol siempre merecen la espera. Para estar a la altura de esos paisajes, el interior tiene que apostar fuerte. El cañón del Sil posee el magnetismo necesario para entrar en la puja por las mejores vistas. Menos mediática que la vecina Ribeira Sacra, la montaña de O Incio también tiene sus atractivos. Y es fácil entenderlos de un vistazo desde el mirador situado en la parroquia de Monteagudo, en los límites con A Pobra do Brollón.

A los pies del banco instalado en este promontorio se encuentra una antigua trampa destinada la caza de lobos que da nombre al lugar. El foso está flanqueado por dos muros de piedra de casi tres metros de altura y unos doscientos de largo, que desembocan en un pozo con losas incrustadas en el fondo en posición vertical. Allí se despeñaban esos animales previamente acorralados por sus perseguidores, habitantes de la zona que recurrían a batidas cuando los ataques al ganado se disparaban.

El mirador en el que se ubica el banco está situado en un extremo de la Ruta do Ferro, de algo más de cinco kilómetros y homologada por el Ayuntamiento de O Incio a través de la Federación Galega de Montañismo. El sendero asciende hasta Monteagudo desde el lugar de San Pedro, enlazando antiguas minas de hierro cuya recuperación barajó en 1957 una empresa de capital alemán. A lo largo del camino hay varios bancos, pero es el promontorio del Foxo de Lobos el que ofrece una mayor perspectiva.

El más vistoso

«Todos teñen o seu aquel, pero ningún é tan chulo. Agora que se fala tanto dos bancos máis bonitos, non todos van estar na costa ou na Ribeira Sacra», dice Olga González Besteiro, autora de la fotografía que ilustra este reportaje. Desde el mirador situado sobre el Foxo de Lobos se divisa una amplia panorámica de la montaña de O Incio y de la Serra do Oribio, en el vecino municipio de Samos. Las terras bravas que inspiraron las mejores páginas de Ánxel Fole.