Un meteorito ante notario

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

O INCIO

CARLOS RUEDA

Un vecino de O Incio registra el hallazgo de restos de un supuesto aerolito

03 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

En una notaría de Sarria se llevó ayer a cabo un trámite muy poco común. Un vecino del municipio de O Incio, Álvaro Pereiro, registró el hallazgo de lo que él considera que pueden ser los restos de un meteorito caído en la zona en un momento indeterminado. Los fragmentos fueron localizados por él a lo largo de varios años en diversos puntos del territorio municipal y no han sido objeto de análisis mineralógicos o químicos, pero Pereiro piensa que no pertenecen a rocas nativas de la zona y supone que su origen se encuentra en la caída de un asteroide.

«Eu non teño un laboratorio para analisar estas pedras -explica- e terían que ser os científicos os que determinasen se conteñen níquel, ferro, ouro ou algún outro dos minerais que traen os meteoritos». Pereiro, sin embargo, tiene bastante experiencia con las piedras, ya que desde muy joven trabajó en una cantera de pizarra que llevaba su familia y más adelante fue aprendiz de tallista. Durante mucho tiempo se ha dedicado a la cantería, un oficio que ha compaginado con la distribución de bebidas en la hostelería. La piedra con el escudo de O Incio que se encuentra en la fachada de la casa consistorial de su municipio fue labrada por él. Desde 1998 tiene en su domicilio -en la localidad de Buxán- un pequeño museo particular, denominado Museo da Pedra, en el que expone sus tallas.

Por estos motivos, Pereiro suele fijarse mucho en las rocas y piedras que encuenta cuando recorre los montes de la zona. La primera vez que dio con uno de los pedazos del supuesto meteorito -dice por otro lado- no pensó que la piedra pudiese tener un origen extraterrestre y la recogió solo porque le llamó la atención su aspecto. Más adelante se interesó por estos fenómenos naturales y fue recogiendo otras piezas que le parecieron especialmente raras. Después de documentarse y de darle muchas vueltas al asunto se convenció de que estos trozos de roca pudieron desprenderse de un único meteorito que cayó hace mucho tiempo, tal vez millares de años. Incluso cree poder reconstruir la trayectoria que siguió el presunto aerolito, en espacio de entre dieciocho y veinte kilómetros. Algunos de estos fragmentos fueron encontrados en la zona del arroyo de San Miguel, cerca de la iglesia románica de Hospital.