Un vecino de Monforte, absuelto de violar a una chica de 16 años
MONFORTE DE LEMOS
La Fiscalía le pedía penas que sumaban 27 años de cárcel, pero la Audiencia Provincial de Lugo argumenta que la declaración de la denunciante no es suficiente
14 abr 2026 . Actualizado a las 19:24 h.Un vecino de Monforte acaba de ser absuelto de los delitos de maltrato, abuso sexual y agresión sexual a una menor de edad por los que fue juzgado en Lugo el pasado mes de enero. El tribunal considera que el testimonio de la denunciante no tiene la consistencia suficiente como para que se pueda considerar demostrado que las agresiones se produjeron como ella dice. Denunciante y procesado mantuvieron una relación sentimental hace seis años, cuando ella tenía 16 y él 30.
Los hechos ocurrieron en el 2020, cuando la chica vivía en un centro de menores tutelada por la Xunta y conoció casualmente al procesado. La Fiscalía pedía para el proceso una condena de 2 años de cárcel por maltrato habitual, dos más de 8 años cada una por dos delitos de abuso sexual y una de 9 años por agresión sexual. En total, 27 años de prisión.
De acuerdo con la acusación pública, que dio credibilidad a la versión de la chica, el hombre trataba de controlar lo que hacía la menor, cómo se comportaba e incluso como vestía. De ahí la acusación de maltrato. Los delitos sexuales se habrían producido después de que ella le dijese que quería interrumpir la relación, una decisión que habría tomado en cuando se dio cuenta de que él no tenía intención de dejar a su mujer.
Las juezas de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Lugo evitan decir expresamente en la sentencia que la chica haya mentido, pero optan por la absolución porque su relato no les parece suficientemente consistente. «No queremos decir que falte a la verdad en su relato -dice literalmente la sentencia-, únicamente apreciamos que la prueba con la que hemos contado no ha tenido la consistencia suficiente para alcanzar la certeza, más allá de toda duda razonable, de que el acusado llevase a cabo las acciones» que le imputaban.
El tribunal se refiere, por ejemplo, a que en el juicio que se celebró el 23 de enero en Lugo, la denunciante cambió una parte de su relato de lo que había ocurrido, y lo hizo en aspectos que no parecen solo anecdóticos o secundarios.
Las forenses del Imelga le dieron credibilidad
A favor del testimonio de la denunciante jugaba el informe emitido por especialistas del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), que le dieron credibilidad. Las forenses del Imelga que entrevistaron a la chica dejaron por escrito que lo que ella les contó era creíble y no tenía inconsistencias graves. Y añadía que la patología psicológica que presentaba la denunciante a finales del 2020 era compatible con lo que ella decía que le había pasado.
Sin embargo, el tribunal hace notar en la sentencia que la credibilidad de la denunciante perdió fuerza con las contradicciones en las que incurrió durante el juicio. Y en cuanto a su cuadro clínico, las juezas apuntan que hay otros factores que pudieron influir en lo que le pasó.
Las juezas que examinaron el caso hacen constar en la sentencia que comparten «la necesidad de una especial sensibilidad en delitos donde las mujeres son víctimas de agresiones», pero precisan que «la perspectiva de género no implica en ningún caso que se alteren las reglas de valoración de la prueba».
En todo caso, la sentencia menciona además que tampoco el testimonio del procesado es creíble del todo. El hombre admitió haber mantenido relaciones sexuales con la denunciante, pero negó haberla forzado y también dijo que no la había maltratado de ninguna manera y que no supo que era menor de edad ni que viviese en un centro de acogida. El tribunal duda que no supiese de las circunstancias personales de la chica en vista que mantuvieron una relación que duró varios meses.