Mayo de 1999: Monforte se dispone a celebrar la Mostra dos Viños da Ribeira Sacra

La Voz

MONFORTE DE LEMOS

Una página de La Voz publicada el 11 de mayo de 1999 informaba sobre los preparativos de la quinta Mostra dos Viños da Ribeira Sacra, que se celebraría unos días más tarde
Una página de La Voz publicada el 11 de mayo de 1999 informaba sobre los preparativos de la quinta Mostra dos Viños da Ribeira Sacra, que se celebraría unos días más tarde LA VOZ DE GALICIA

Hace un cuarto de siglo se preparaba la quinta edición del certamen, en la que participarían veinte bodegas de la denominación de origen

12 may 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Mucho antes de que se celebrase el primer Festival do Viño da Ribeira Sacra —que llegará este año a su sexta edición—, Monforte fue escenario de una importante muestra dedicada a los vinos de esta denominación de origen. Hace ahora un cuarto de siglo se preparaba la quinta edición de la Mostra dos Viños da Ribeira Sacra, que tendría lugar —al igual que las anteriores— en la plaza de la Compañía. El 11 de mayo del 1999, La Voz señalaba que la instalación que acogería la muestra ya estaba prácticamente terminada y que quedaría lista al día siguiente. «Las tareas de preparación de los expositores para las bodegas participantes se hacen esta vez con más antelación que nunca, circunstancia especialmente destacable si se tiene en cuenta que costarán casi un millón de pesetas menos que en la pasada edición sin que varíe nada», decía la información.

La muestra se celebraría durante los siguientes días 14, 15 y 16. Era la primera vez que duraría tres jornadas, ya que las ediciones precedentes se habían limitado a dos. «Los organizadores han hecho un esfuerzo especial en la promoción del evento, que pretende servir de escaparate a la denominación de origen», decía asimismo la noticia. En la muestra de ese año participaban veinte bodegas de diferentes subzonas. «Vinte dun total de sesenta adegas paréceme unha cifra significativa», decía a este respecto José Manuel Rodríguez, entonces presidente del consejo regulador de denominación, que organizaba estas jornadas. Cada uno de los bodegueros participantes pagaba una cuota de 35.000 pesetas por el puesto.

El programa de la muestra comprendía —por segunda vez— una cata popular para la que se pusieron a la venta unos tiques específicos al precio de cien pesetas. Habría también unos tiques para degustaciones de vinos y a los asistentes que adquiriesen diez se les obsequiaría con una copa de cata. Para los que fuesen acompañados de niños habría un «pequeño parque de atracciones al aire libre».

La edición de 1999, por otra parte, sería la segunda que se celebrase en mayo. El 12 de enero de ese año, La Voz adelantaba las fechas de celebración, señalando que el consejo regulador había decidido repetir las de 1998 debido al éxito que tuvo esa edición. «O ano pasado acertamos», apuntaba José Manuel Rodríguez. Las de los años precedentes había cambiado varias veces de fecha. Celebrar la muestra en mayo, a juicio del presidente del consejo regulador, garantizaba «a afluencia de visitantes e a presenza de persoas do mundo do viño que nos interesa ter en Monforte para que promocionen os nosos viños». También se repetiría el formato de los puestos, que consistían en tiendas de lonas de cinco por cinco metros. Los organizadores esperaban además que la jornadas atrajesen a autoridades políticas «de primera fila» debido a la proximidad de las elecciones municipales previstas para junio de ese año. En el jurado de la cata oficial, añadía la información, habría «representantes de las revistas especializadas más prestigiosas».

Algo más adelante, el 17 de abril, en otra información publicada en este diario, el consejo regulador de la denominación de origen anunciaba que la nueva edición duraría tres días. Hasta entonces no se había decidido prolongarla con respecto a las anteriores. El presidente del órgano rector apuntó entonces que se había optado por una mayor duración, «de maneira que teñamos máis tempo e poidamos preparar un programa de actos máis relaxado». Rodríguez, según la misma noticia, recalcaba que la muestra quería «servir de escaparate a la producción de las diferentes subzonas» y no tanto como «vehículo para la venta directa de botellas». Por esa razón, al igual que el año anterior, no se exigiría a las bodegas participantes un mínimo de existencias en los puestos.

Un pregón del chantadino José Manuel Silva, alto cargo de la Comisión Europea

La quinta edición de la Mostra dos Viños da Ribeira Sacra arrancó el 14 de mayo de 1999 con un pregón del chantadino José Manuel Silva Rodríguez, que por entonces ocupaba el cargo de director general adjunto de la Comisión Europea. Según informó La Voz al día siguiente, Silva despejó en su discurso «cualquier duda sobre las ventajas de la política comunitaria en el caso concreto de la denominación Ribeira Sacra, donde el cultivo del viñedo incluso será respaldado desde Bruselas al tratarse de una comarca productora donde la demanda supera a la oferta». En su pregón, además, «invitó a los viticultores, a cuyo esfuerzo atribuyó el éxito de la denominación de origen, a profundizar en el proceso de reconversión del viñedo y a mantener la identidad del vino» y abogó «por el futuro de la viticultura de la Ribeira Sacra como garantía para mantener todo un sistema de vida».

La Mostra dos Viños da Ribeira Sacra había celebrado su primera edición a comienzos de julio de 1995 y en los siguientes años fue cambiando de fechas. A partir de 1999 se decidió mantenerla a mediados de mayo, lo que ocurrió en varias ediciones sucesivas, aunque su escenario se trasladó en el 2001 al claustro del Colegio de la Compañía. Pero a partir del 2003 la organización optó por un importante cambio, que consistió en que saliese de Monforte para recorrer las principales ciudades gallegas. Según una información de La Voz publicada el 11 de abril de ese año, la mayoría de los bodegueros participantes apoyaban ese cambio. La muestra se celebraría así en A Coruña y Vigo, pero la fórmula no cuajó y con el tiempo acabó por desaparecer totalmente.