En la parroquia de Vilamarín, en Monforte, se encuentra una de las mayores formaciones de esta especie en Galicia, que a pesar de su singularidad es un paraje todavía muy poco conocido
16 mar 2026 . Actualizado a las 19:19 h.En la parroquia de Vilamarín, perteneciente al municipio de Monforte, se encuentra uno de los bosques de madroños —érbedos en gallego— más extensos de Galicia, probablemente el mayor de todos. A pesar de su singularidad, este paraje es todavía muy poco conocido, incluso entre los vecinos de este municipio de la Ribeira Sacra, y solo ahora se está incorporando a las rutas turísticas. El pasado día 4 se llevó a cabo el primer recorrido guiado por este bosque, organizado por la empresa turística Coureleando.
«É unha ruta moi interesante que descoñece a gran maioría dos veciños de Monforte aínda que o punto de partida está como a dez minutos en coche da capital municipal», señala Guillermo Díaz Aira, guía de media montaña que se encargó de dirigir esta caminata.
El punto de partida de la ruta está en la aldea de Gándara. El recorrido inaugural realizado este mes, que reunió a numerosas personas, requirió unas cuatro horas de caminata. «Pero fixemos bastantes paradas», puntualiza Díaz. Los participantes recorrieron unos doce kilómetros, de los que unos tres discurren por el interior del bosque de madroños, donde crecen cientos de ejemplares de esta especie. «Non sei con certeza cantas hectáreas cubre, pero é un bosque moi grande», señala el guía. El itinerario termina en la aldea de Barxa —a orillas del Sil—, que quedó abandonada a finales de la década de 1950, cuando terminó la construcción del embalse de Santo Estevo.
La ruta que atraviesa el bosque de madroños pasa por otros lugares de especial interés. Uno de ellos es la llamada Pena dos Defuntos, un peñasco en el que están grabadas numerosas cruces. En este lugar se detenían a descansar los vecinos de Barxa cuando llevaban a los difuntos a enterrar en el cementerio de la parroquia de Vilamarín, llevando los ataúdes a cuestas. Cada vez que un cortejo fúnebre se paraba en este lugar, los vecinos grababan una cruz en la roca. «A pena está totalmente chea de cruces, o que dá unha idea dos enterros que pasaron por aquí», apuntados.
Otra de los lugares por los que que pasa el itinerario es el llamado Santo Baño, un lugar donde se halla una sepultura antropomórfica tallada en una peña junto a una fuente a la que se atribuían propiedades milagrosas. Los vecinos acudían a lavarse con el agua de este manantial para combatir las dolencias de la piel. La ruta también permite contemplar una de las escasas alvarizas que se pueden ver en el municipio de Monforte. Estas construcciones circulares de piedra tenían la finalidad de proteger los colmenares de los ataques de los osos. La ruta pasa también por unas antiguas terrazas construidas hace siglos para cultivar viñedos.
El guía está terminando de editar una descripción de la ruta que se podrá consultar en breve en el portal Wikiloc, en la cuenta «Guillediaz». El recorrido, advierte, «non é apto para todo o mundo, porque hai que ir ben preparado e ademais o camiño está hoxe pouco marcado e a xente pódese perder». Para con más seguridad lo mejor es ir acompañado de un guía.
Visitas guiadas
La empresa turística Coureleando organiza visitas guiadas al bosque de madroños de Vilamarín. Para contactar se puede llamar al teléfono 626 643 021 o escribir al correo info@coureleando.com.