«Me fui hace 50 años de Monforte, pero vuelvo cada 1 de noviembre a ver a los míos»

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

MONFORTE DE LEMOS

Emigrantes que vuelven,  flores que se repiten desde hace casi veinte años... las historias personales del día Todos los Santos

02 nov 2022 . Actualizado a las 13:50 h.

Hace más de medio siglo que Fernando Rodríguez se marchó de Monforte, pero cada 1 de noviembre se le puede ver en el cementerio municipal. La del día de Todos los Santos es una de las citas a las que no falta nunca. «Vivo fuera desde hace más de 50 años, pero mientras pueda seguiré viniendo cada 1 de noviembre -promete-, porque aquí están enterrados mis seres queridos».

Fernando es una de las miles de personas que este martes acudieron al cementerio de Monforte, en una jornada en la que no llegó a haber grandes aglomeraciones, ni en este ni en los demás camposantos del sur de Lugo. La cercanía al fin de semana hizo que muchos optasen por adelantar el día de su visita para dejar flores en las sepulturas de sus familiares.

Fernando Rodríguez hizo esta vez su visita anual al cementerio municipal de Monforte acompañado por su mujer, Feli González, y por Aurora Rodríguez, una de sus cinco hermanos. De los cinco, solo dos viven en Monforte. Aurora está en A Coruña, otro en Sevilla y Fernando en Madrid, donde se jubiló hace unos años después de una vida laboral larga y diversa que estrenó en 1965 en Suecia, primero como friegaplatos y después como cocinero y sumiller, y que terminó como autónomo en la capital de España.

Fernando y los suyos no vuelven solo cada 1 de noviembre, porque conserva casa aquí y la utilizan con frecuencia, pero la de Santos es una de las fechas que no perdonan. Y no tiene ninguna intención de dejar de hacerlo. Lo que sí admite cambiar es el medio de transporte. Hasta ahora siempre ha venido en coche, pero puede que el próximo año ya haga el viaje en tren: «Vamos a comprobar que tal funciona el AVE».

Crisantemos blancos y una rara flor morada

El festivo del 1 de noviembre trae a Monforte a oriundos de aquí que han hecho su vida fuera, como Fernando Rodríguez, pero es sobre todo una conmemoración para los locales. Como Juan Arias y María Jesús Gómez, que son de los que cuidan especialmente la decoración de flores que traen para las sepulturas en las que descansan sus seres queridos.

Las flores de las tumbas de los familiares de él resultan fáciles de reconocer, porque son distintas a las habituales y siempre son las mismas. Desde que murió su hermana en el 2003 encarga invariablemente el mismo centro, hecho con 20 crisantemos blancos y 24 liatres de color violeta. El crisantemo es una de las flores estrella del día de Todos los Santos, pero las liatres moradas hacen que este centro parezca distinto. «Es un diseño que se me ocurrió a mí y siempre se lo encargo a la misma floristería -explica-, porque las flores de liatre no son fáciles de encontrar».

Como ellos, gente de todas las edades visitó ayer todos los cementerios del sur de Lugo. En el caso del de Monforte, el más grande de todo el sur de Lugo, la Policía Local estableció un dispositivo permanente de control del tráfico en la entrada principal. De todas formas, este 2023 no ha sido de grandes multitudes en los camposantos. En algunos casos, hubo casi tanta gente el sábado y, sobre todo, el domingo como ayer. Muchos aprovecharon que el día 1 caía esta vez cerca del fin de semana para adelantar su visita y evitar posibles aglomeraciones que finalmente no se produjeron.

De todas formas, los que no quisieron esperar tuvieron que vérselas este fin de semana con un tiempo más adverso que el del propio día 1. En el cielo se vieron muchas nubes, pero no llegó a llover y la mayor parte de la mañana lució el sol.

Sepulturas en el cementerio municipal de Monforte, inaugurado a comienzos del siglo XX.

Tres mil historias olvidadas que salen a flote en el cementerio de Monforte

LUIS DÍAZ

La parte vieja del cementerio municipal de Monforte, por la trascendencia de muchas personas allí enterradas, debería contar con algún tipo de protección. El PP dejó caer esa posibilidad en el pleno celebrado el pasado lunes, durante el debate sobre la necesidad de una ordenanza que regule la conservación de las sepulturas. Semanas antes, el investigador local Felipe Aira había llamado la atención en su cuenta de Facebook sobre el patrimonio cultural que esconde el cementerio. Y es una voz autorizada para hacerlo. En los últimos años recopiló información sobre alrededor de 3.000 personas allí enterradas. «Gente —explica— que por una u otra razón puede considerarse relevante». Ayudado por otros colaboradores, ha ido localizando las tumbas con vistas a la posible creación de un itinerario guiado.

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