La reina Sofía impulsa la restauración ambiental en montes quemados de Valdeorras y O Courel

María Cobas / Luis Díaz O BARCO / MONFORTE

FOLGOSO DO COUREL

Los incendios forestales del pasado agosto destaparon una antigua construcción contra osos en el parque natural Serra da Enciña da Lastra. En Vilar, en el geoparque de la sierra de O Courel, se procederá a la recuperación del souto de Vilar

08 jul 2026 . Actualizado a las 20:21 h.

En agosto del año pasado, los incendios forestales azotaron de manera especial las comarcas de Valdeorras y O Courel. Once meses después, la huella del fuego sigue presente en el paisaje, tal y como pudo comprobar esta miércoles la reina emérita. Sofía se desplazó hasta los concellos de Rubiá, en Ourense, y O Folgoso, en Lugo, para conocer los proyectos de restauración ambiental que se ejecutarán con ayuda de la fundación a la que da nombre. Son actuaciones sin grandes cifras —la fundación aporta 65.000 euros que la Xunta complementa con fondos europeos para llegar a los 140.000—, pero que aspiran a tener un fuerte impacto local. 

Lo hablaban los vecinos de Oulego, la pequeña aldea en pleno parque natural Serra da Enciña da Lastra (Rubiá), en la primera parada de su majestad tras haber pasado la noche en O Barco. Los residentes conversaban mientras esperaban al sol su llegada. La recibieron entre gritos de «¡Viva la reina!» y «¡Viva España!». Todavía sin bajarse del coche, Sofía les dedicó la primera sonrisa, que no borró durante los quince minutos que duró su visita a la aldea, de la que se fue con un abanico, un rosario de nácar, una estampa de la Virxe do Camiño, un marcapáginas y dos chapas del colegio local, además de varios tarros de miel y ramos de flores.

Comenzó con el saludo a las autoridades, entre las que estaban varios alcaldes y concejales de la comarca, el delegado del Gobierno, Pedro Blanco; el subdelegado en Ourense, Eladio Santos; y la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez. Después, el director xeral de Defensa do Monte, Tomás Fernández-Couto, le explicó los detalles del proyecto y le señaló, al otro lado de la montaña, la alvariza que se recuperará con ayuda de la fundación. La reina Sofía hizo algunas preguntas antes de acercarse hasta las vallas que marcaban la zona del público. Estrechó manos y recibió las flores, que le fueron regalando antes de volver a subirse al coche y poner rumbo a O Courel. Remataba la visita real, pero en Oulego seguía la fiesta con una pinchada a la sombra.

Una alvariza para un proyecto a apiturismo

El incendio forestal que arrasó la comarca ourensana de Valdeorras dejó a la luz la alvariza de Leoncio, una construcción de piedra destinada a proteger las colmenas del ataque del oso que llevaba unos cuarenta o cincuenta años sin ser utilizada. Y no solo eso, durante todos ese tiempo la maleza fue campando a sus anchas, así que la mayoría de los vecinos de Oulego olvidaron que existía. Hasta el pasado agosto. El fuego ejerció como desbrozadora y de nuevo afloraron las paredes de piedra. De la existencia de la construcción no sabían ni sus dueñas, ocho primas que heredaron el monte de un primo de sus padres. «Morreu sen descendencia e a alvariza levaba 40 ou 50 anos perdida. A vexetación invadiuna», relataba Marián Conde, una de las propietarias. Fue tras el fuego que Elisa Gago, de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, que tiene raíces en la aldea, descubrió la muralla. Preguntando a los más mayores descubrió que se trataba de la alvariza de Leoncio y consiguió localizar a los propietarios. 

La alvariza será ahora recuperada gracias a la Fundación Reina Sofía, que subvenciona el proyecto con 50.000 euros. La Xunta gestionará la obra. Lo primero que hay que hacer es habilitar un acceso en vehículo, porque en la actualidad se antoja complicado incluso llegar en todoterreno. Y después se consolidará la construcción, que utilizará la empresa de apiturismo O Marquesado, que elabora miel en el parque natural. «Eles xa fan visitas a colmenares estándares e agora terán un colmenar histórico», apuntaba Conde. «O Marquesado ten un contrato de explotación de quince anos», añadía, ya que los fondos públicos se destinarán a restaurar y poner en uso la construcción.

Conde se mostraba encantada con el proyecto: «Temos un patrimonio que non sabíamos que tiñamos». Y cree que es una oportunidad para la aldea. «Estamos vivindo un soño, porque non todos os días espertas sabendo que herdaches un colmear amurallado de hai 200 ou 300 anos contra osos, é algo hiperespecial. Ao final dun incendio sea unha cousa boa, con todo o dinanismo que trae para a zona e que veña a raíña», remataba.

En la misma línea hablaba el alcalde de Rubiá, Elías Rodríguez«Para nós é unha alegría enorme que vivimos con moita emoción». «Que dos máis de 30.000 núcleos que hai en Galicia elixira [a raíña] Oulego para vir supón un recoñecemento e unha alegría enorme», añadía.

La reina emérita Sofía visitó hoy el municipio lucense de Folgoso do Courel para conocer los espacios naturales afectados por los últimos incendios forestales en los que se van a llevar a cabo acciones de recuperación medioambiental financiadas por la fundación que lleva su nombre, en colaboración con la Xunta de Galicia. Durante su estancia en esta zona de montaña, mantuvo un encuentro en el consistorio de Folgoso con los vecinos de Vilar, una aldea de esta zona de montaña —reconstruida tras arder casi en su totalidad— convertida en símbolo de la resiliencia frente al fuego. Posteriormente, se desplazó al pequeño pueblo de Vilamor, uno de los lugares que se salvaron milagrosamente de ser pasto de las llamas. Desde allí se dirigió en un todoterreno a las inmediaciones del souto de Vilar, un bosque centenario de castaños que ahora será replantado con fondos de la Fundación Reina Sofía y de la Consellería de Medio Ambiente.

La estancia de la reina emérita en O Courel se inició poco después del mediodía, cuando llegó al consistorio acompañada del delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, que habían estado con ella horas antes en el municipio ourensano de Rubiá, otro de los lugares afectados por los incendios a los que destina fondos la Fundación Reina Sofía. En Folgoso la esperaban la alcaldesa, Dolores Castro, el subdelegado del Gobierno, representantes de la Diputación de Lugo y alcaldes de las comarcas de Monforte y Quiroga. También aguardaban en la explanada exterior cerca de un centenar de personas a la sombra de una carpa, entre las que el personal de protección civil repartía botellas de agua fría cuando en los termómetros ya se alcanzaban 27 grados.

Doña Sofía fue recibida entre aclamaciones y muestras de cariño, a las que respondió estrechando la mano a todos los que quisieron saludarla antes de que entrase al consistorio, donde firmó en el libro de honor y mantuvo un encuentro en el salón de actos con los vecinos de la aldea de Vilar. Solo dos de las quince casas sobrevivieron en el 2022 a uno de los incendios más devastadores que sufrió en los últimos años la montaña de O Courel, declarada reserva de la biosfera y escenario principal de un geoparque reconocido por la Unesco. Antes de concluir su estancia en la capitalidad del municipio, la reina asistió a la proyección de un audiovisual, acompañada de las explicaciones oportunas por parte de responsables de la consellería, sobre el valor ecológico de la zona y las medidas en marcha para restaurar los espacios afectados por el fuego.

«Vivimos no sitio máis bonito do mundo, pero somos moi pouca xente», se justifica en el exterior de la casa consistorial uno de los vecinos. Nadie se movió del sitio, en otra jornada marcada por la ola de calor, hasta que la reina salió para a la aldea de Vilamor. Allí, delante de la cantina de la Casa Comerciante, le aguardaban sus 22 vecinos, entre ellos una norteamericana que recaló allí hace tres años seducida por la fuerza del paisaje de la sierra. El gaiteiro Óscar Sánchez, natural del vecino pueblo de Carballal, junto con su hijo y Marta Rodríguez, vecina de Vilamor, interpretaron el himno gallego a la llegada de doña Sofía. «Pasámolo moi mal co lume, pero hoxe está aquí a raíña e é un día de festa», comenta Marta.