El pasado lejano de O Courel empieza a emerger en el monte Cido

Francisco Albo
fRANCISCO ALBO QUIROGA / LA VOZ

FOLGOSO DO COUREL

Desde que empezaron a realizarse las excavaciones, a comienzos de la  semana pasada, los arqueólogos han puesto al descubierto en el monte Cido los restos de unas antiguas edificaciones cuya naturaleza están tratando de comprender
Desde que empezaron a realizarse las excavaciones, a comienzos de la semana pasada, los arqueólogos han puesto al descubierto en el monte Cido los restos de unas antiguas edificaciones cuya naturaleza están tratando de comprender

En la primera semana de excavaciones arqueológicas, los investigadores han sacado a la luz restos de antiguas edificaciones

10 ago 2021 . Actualizado a las 16:53 h.

La primera excavación arqueológica que se lleva a cabo en el monte Cido -en el municipio de Folgoso do Courel- cumplió ayer su primera semana de actividad. Durante este tiempo se han desenterrado los restos de unas antiguas estructuras constructivas que están siendo estudiadas con el objetivo de determinar su naturaleza. El paraje es especialmente conocido porque se supone que de él proceden dos piezas arqueológicas de bronce -la llamada tabla de hospitalidad de O Courel y el águila de Carbedo, ambas datadas en torno al siglo I- que figuran entre las más célebres del sur lucense y se custodian y se exhiben desde hace mucho tiempo en el Museo Provincial de Lugo.

La intervención es codirigida por los arqueólogos Brais Currás y Luis Francisco López, que por ahora prefieren no expresar su parecer acerca de este yacimiento. «Temos a nosa hipótese, pero de momento non queremos avanzar resultados», explica Currás. El principal objetivo de la intervención -continúa- consiste en «entender en que consiste este asentamento, en saber se é un castro como tantos outros que hai en Galicia ou se se trata doutra cousa».

Lo que sí tienen claro los investigadores es que los restos que están exhumando en el monte Cido no corresponden a un campamento militar romano, algo que se podría suponer teniendo en cuenta que el águila de Carbedo parece ser un vexillum, es decir, una figura que coronaba los mástiles de los estandartes de las legiones imperiales. «Non hai que descartar que aquí houbese unha presenza de militares na época romana, pero está claro que isto non é un campamento, é outra cousa», aclara Brais Currás.